A continuación les contaré un cuento de brujas, acerca de magia, energías, espíritus y sueños. Las brujas siempre han sido consideradas malas, hechiceras, conflictivas. Pero en un lejano pueblo las cosas eran distintas había tres brujas muy poderosas llenas de sabiduría y conocimiento además eran muy reconocidas por el uso de hierbas y pociones.


Una se llamaba Corina, otra Liliana y la tercera Fiorena trabajan muy duro para proteger el reino de los humanos, generaban rituales llenos de luz para curar enfermedades, unían parejas, ayudaban a terminar guerras o a parir a las mujeres. En efecto eran buenas, pero tenían un único inconveniente, no trabajan en conjunto, cada una miraba y trabajaba por su cuenta.

Pasaron los años y un día el ambiente cambio, la naturaleza empezó a morir, en donde antes había parques estaban llenos de cemento, todo se volvió lleno de una niebla gris y abrumadora, olor a neumáticos, ruidos, ríos contaminados y las mujeres ya no iban a dar a luz con ellas.

Eso produjo que las poderosas brujas empezaran a debilitarse, llenas de una tristeza profunda, ya no encontraban las hierbas medicinales, ahora todos consumían pastillas que adquirían en farmacias, las personas ya no se realizaban baños de energía y limpias de aura.

Cada vez las personas se alejaban más y más de la naturaleza y sus beneficios, los mercados, las tiendas, las jugueterías se llenaban de colas inmensas de personas con sed de comprar y comprar. La humanidad empezó a dejar de creer en la luz, en lo espiritual, en lo sensible de la vida.

En ese momento las tres brujas decidieron dejar de lado todas las diferencias y se juntaron en un bosque cerca de una escuela, llenas de esperanza tomaron las últimas posiciones que tenían y las juntaron, todo para reconciliar a la humanidad y despertarla, sobre todo a los niños, para que volvieran a creer en lo natural, en lo sensible, en lo espiritual.

Lanzaron un conjuro muy fuerte de amor profundo para que la humanidad empiece a perdonar y vuelva amar, conocimientos para salvar a la naturaleza y fe para no dejar de creer nunca en la vida y en sí mismos.

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