Tras escribir una reseña sobre un restaurante en Facebook, Samantha Mawdsley recibió el comentario de un desconocido que la impulsó a revisar sus mensajes privados. Nada hacía presagiar que el usuario le había mandado una foto de sus genitales.

"Hola Samantha, mira tus mensajes directos por favor, me gustaría saber tu opinión".

“Hola Samantha, mira tus mensajes directos por favor, me gustaría saber tu opinión”.

 

"Hola [Imagen de genitales] Tienes ojos bonitos"

“-Hola
[Imagen de genitales]
-Tienes unos ojos bonitos”

 

“Había odio hablar acerca de este tipo de comportamiento”, cuenta Samantha, “pero como mantengo una relación desde antes de que aplicaciones como Tinder existieran, nunca pensé que sufriría este horror en primera persona“.

Recibir material pornográfico sin autorización se está convirtiendo en una sorpresa desagradable, para las miles de mujeres que tratan de encontrar pareja a través la red.

“Al principio pensé en ignorarlo  porque es lo que nos enseñan a las mujeres desde que somos pequeñas. Pero más tarde decidí llamarle la atención sobre su ridículo comportamiento“. 

De este modo, Samantha decidió darle una dosis de su propia medicina mandándole, en respuesta, un buen número de fotografías de genitales masculinos sin permiso.

Creo que el mio es más grande

Creo que el mio es más grande…

Este gesto no pareció gustar a su admirador, quien comenzó a atacarla argumentando que estaba siendo asquerosa, desagradable y mal educada, mientras que él había sido “agradable”.

fotos exibicionista 4 fotos exibicionista 5

Puedes ver la conversación completa y sus imágenes aquí.

Obviamente Samantha trató de razonar con él, argumentado que si había sido desagradable enviándole una foto de su pene sin su permiso, ella lo sería igualmente. Sin embargo, el usuario no parecía entenderlo y la conversación terminó derivando en descalificaciones personales.

Llegados a este punto, Samantha dio por concluida la conversación, censuró con muñecos divertidos las fotografías e hizo pública la conversación en internet, donde ha tenido un gran impacto.

post facebook

La joven ha recibido chilles de mensajes de mujeres en su misma situación, así como de hombres que reniegan y condenan este tipo de comportamientos.

“Creo que (gracias a la difusión mediática) los hombres se lo pensarán dos veces antes de mandar una fotografía de sus genitales por internet”, sentencia Samantha. “Me gustaría que aprendiera la lección y sepa que esto es inaceptable, aunque me conformaría si no vuelve a repetirlo” comenta sobre su exhibicionista. Esto es acoso sexual y no debería estar permitido, concluye.

Parece que el anonimato de internet está favoreciendo este tipo de comportamientos exhibicionistas, algo que varios países ya han comenzado a castigar. Además, las redes sociales permiten denunciar a este tipo de usuarios y bloquearlos si nos molestan.

¿Crees qué Samantha hizo bien en darle una lección o, por el contrario, no debería haberle seguido el juego? Háznoslo saber en los comentarios.

Fuente: BBC.com, her.ie

 

Publicado en Miscelánea