Estar en contacto con la naturaleza puede ser verdaderamente bueno, pero también molesto. El mundo urbano y el medio natural están constantemente relacionados. Compartimos tantos aspectos que a veces no nos damos siquiera cuenta. Sobre todo cuando no nos molesta.

Pero en determinadas situaciones como puede ser ir de camping, estar tranquilamente en nuestro jardín o merendando en el campo, el contacto con el medio ambiente puede convertirse en algo incómodo.

Los animales buscan comida por instinto y nosotros generamos tantos desperdicios que fácilmente nos convertimos en fuente inagotable de comida para insectos, roedores, reptiles y otros pequeños mamíferos.

En general el ser humano abusa y mal usa cuando se trata del medio ambiente. Utiliza productos químicos nocivos para la naturaleza, extermina especies, o acaba con lo que sea que le molesta sin pensar en nada más.

He aquí un truco impecable que podemos aplicar a cualquier mesa donde dejaremos tranquilamente nuestra comida. Después de esto no va a haber ningún riesgo.

Para llevar a cabo nuestro experimento bastará hacerse con cuatro recipientes como estos. Pueden ser también similares, lo único importante es que tenga un poco de fondo.

El líquido elemento será nuestro aliado.

Colocamos los platos bajo las patas de la mesa tal y como muestra la imagen y los llenamos de agua. De este modo estamos aislando donde comemos del sitio donde habitan los pequeños insectos que pueden resultar molestos.

Todo ello de una forma ecológica y muy natural. Puede que sea por su sencillez por lo que no se nos ocurre pensarlo antes que recurrir a métodos agresivos como los tradicionales pesticidas.

La clave está en mirar por ambas partes, la vida urbana y el espacio natural. Porque tanto pequeños insectos como grandes animales forman parte de un ciclo, una cadena, que nos beneficia a todos y tratar de acabar con elementos de esa cadena solo trae consecuencias nefastas.

Parece difícil creer que unas simples hormigas tengan tanta importancia como para cambiar el curso de las cosas, pero realmente así es. Lo mismo ocurre con abejas, arañas o ratones por ejemplo. Sin saberlo estas criaturas aportan grandes beneficios a nuestra forma de vida.

Fuente: Householdhacker

Publicado en Verde