El mundo está lleno de animales fantásticos y desconocidos. Parece mentira, pero cada día se descubren nuevas especies en nuestros mares y las profundidades abisales suelen ser las más proliferas en este tipo de descubrimientos.

Hoy os traemos un nueva especie de pez abisal, llamados así porque viven en las profundidades de los océanos abisales, a más a de 1000 metros de profundidad.

nuevo pez abisal

El espécimen ha sido capturado al norte del golfo de México por una expedición de investigadores marinos de la NSU (Nova Souheastern University). En realidad 3 son los individuos que han encontrado y pertenecen a la gran familia de lophiiformes ceratoides. Estos animales se caracterizan por tener una especie de caña luminosa colgando delante de sus fauces, que mueven para atraer a otros pequeños peces haciéndoles creer que han encontrado comida. Cuando descubren el engaño ya es tarde y la comida son, en realidad, ellos. La película de Pixar, Buscando a Nemo nos enseño al detalle cómo funcionaba este sistema.

Este tipo de trampa mortal fue evolucionando a partir de una aleta dorsal. En las profundidades abisales apenas llega la luz, soportan una presión equivalente a 150 atmósferas y las condiciones de supervivencia son extremas, por lo que solo sobreviven los peces que se adaptan mejor e innovan en sus estrategias para alimentarse.

Los 3 especímenes capturados estaban a una profundidad entre 1000 y 1500 metros, son bastante feos, como podéis ver en la foto, miden unos 10 cm y son hembras. Es importante destacar su sexo ya que las hembras, en este tipo de animales parecen ser las llamadas “especies tipo” y son las que definen las características de estos animales. Los machos suelen ser diminutos, tienden a alojarse en alguna parte de la hembra y acaban siendo, simplemente, un órgano añadido que sirve para procrear cuando sea necesario.

La Dra Sutton y El investigador Theodore Pietsh han sido los encargados de investigar, describir y clasificar a esta especie de lophiiformes. Han destacado que su forma no se asemeja a la de sus hermanos, ya que suelen tener un aspecto más redondeado y corpulento.

Para Sutton, este tipo de descubrimientos nos recuerdan lo mucho que nos queda por conocer todavía.

“Cada vez que organizamos una expedición hacía aguas abisales existen muchísimas posibilidades de encontrar especies nuevas jamás antes vistas”

Fuente: El intransigente, NSU news

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