Nicholas Bryant se presentó a Britain’s Got Talent como un muchacho tímido que trabaja en una consultoría, aunque su verdadero sueño es poder dedicarse a la música.

El día de su audición en el concurso, Bryant confesó que era la primera vez que tocaba el piano en público, por lo que esa noche prometía ser muy especial. Y vaya que si lo fue; no solo para él, los jueces y el público, sino para los que ya hemos tenido la suerte de ver la actuación.

Después de que los jueces le animaran a comenzar con el número, Bryant empezó a tocar con el piano Don’t stop me now, de Queen. Unos segundos después, inesperadamente apareció una joven violinista detrás del escenario sumándose a la soberbia interpretación de Bryant.

Ese solo es el comienzo de lo que al final acabó convirtiéndose en una flashmob musical espectacular, al que terminaron uniéndose todo tipo de instrumentos y voces humanas para un apoteósico final. ¡No te lo pierdas!

Fuente: Britain’s Got Talent

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