El pasado fin de semana Miguel Angel, un fotógrafo, capturó con su cámara una escena que podía haber acabado en una tragedia si no fuera por la destreza de uno de los pilotos de los aviones implicados, que evitó una colisión catastrófica en el aeropuerto de El Prat de Barcelona. Un UTair Boeing 767-300 (VQ-BSX) que llegaba desde Moscú estaba a punto de aterrizar mientras que otro avión de Aerolíneas Argentinas, modelo Airbus A340-300 (LV-FPV) estaba rodando por la pista interrumpiendo su trayectoria de aterrizaje.

El piloto del Utair tuvo que reaccionar rápidamente e interrumpió la maniobra de aterrizaje, posponiéndola para minutos más tarde cuando pudieron darle de nuevo pista para aterrizar de manera segura.

El vuelo con destino a Buenos Aires pudo despegar tras lo ocurrido. Un momento que los pilotos no olvidarán, ni los pasajeros cuando se lo contaran.

Fuente: aerobarcelona

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