Allá va un divertido chiste con el que esperamos sacar de vosotros unas risas que consigan amenizaros la jornada 😀

chiste

Un pensionista se acababa de comprar un nuevo y flamante descapotable. Nada más salir del concesionario, lo puso a 150 km/h para probarlo. El viento en sentido contrario ondeaba sus canas, mientras experimentaba esa sensación de velocidad que le motivaba a seguir acelerando un poco más.

Cuando se disponía a acelerar un poco más, divisó por el espejo retrovisor un coche de policía siguiéndole, con las luces intermitentes y la sirena encendidas.

El pensionista, quien se había venido arriba con su nuevo y potente coche, por un momento pensó en deshacerse del policía en plan temerario. Así pues, el anciano siguió pisando el acelerador, llegando a poner el coche a 250 km/h.

-¿Qué estoy haciendo?-, se dijo así mismo. -¡Soy demasiado viejo para estas cosas!-. El anciano redujo la velocidad y después estacionó a un lado de la carretera.

El policía aparcó detrás de él y se bajó del coche en dirección hacia el anciano. Cuando hubo llegado hasta él, se miró el reloj y dijo:

-Es víspera de Navidad y en 10 minutos termina mi turno-, empezó a decir el agente. -Si usted me da una excusa que nunca haya escuchado antes sobre por qué iba a esa velocidad, le dejaré marchar-.

El anciano, cavilante, de repente miró al policía y contestó:

– Hace unos años mi esposa se fugó con un policía y pensé que me seguía para devolvérmela.

-Que tenga un bien día, señor- contestó el policía, mientras se alejaba riéndose.

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Vía: fishki

Publicado en Miscelánea