Podríamos pensar que para comer sólo necesitaríamos tener el sentido del gusto cuyo fin es disfrutar de los sabores, pero no es verdad. Cuando conocimos la existencia del quinto sabor Unami, también descubrimos que el olfato condiciona nuestra percepción del sabor.

De hecho, el sabor no es lo más determinante en la elección de un plato, a veces ni siquiera es importante el olor que desprende. Todo se reduce a la apariencia.

Y es que comemos por los ojos, y una terrible apariencia o una preciosa presentación pueden condicionar el disfrute de una buena comida. Los cocineros lo saben, y por eso invierten mucho tiempo en descubrir cuáles son las mejores técnicas para sorprender a sus clientes.

El chef Joaquim Sousa, es uno de los mayores expertos en la creación de obras de arte culinarias, en las que el comensal puede disfrutar de la comida con todos sus sentidos.

No te pierdas su última creación, una misteriosa bola de helado con chocolate blanco caliente que incluso se mueve revelando un hermoso secreto.

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