remolino de agua grabado por un videoaficionado

Los fenómenos naturales pueden ser preciosos a la vez que aterradores y los remolinos de agua son unos de los que se dan con relativa frecuencia. A lo largo de la historia han inspirado infinidad de cuentos y leyendas de naufragios, pero la realidad es que, a pesar de su aspecto imponente, la mayoría de los remolinos no suelen tener suficiente fuerza para hundir una embarcación de mediano tamaño.

Janis Astics se encontraba disfrutando de un soleado día de campo cerca del río Daugava, en Dviete (Letonia), cuando cerca de la orilla divisó una extraña corriente y se dispuso a grabar lo que ocurría.

Estaba siendo testigo de la formación de un remolino. En el vídeo, al que Janis ha titulado muy acertadamente “El increíble y monstruoso remolino”, podemos ver como poco a poco se va expandiendo y ganando en fuerza y potencia. Objetos que parecía que no sería capaz de tragarse, acaban desapareciendo entre las aguas como si tal cosa.

Todo lo que llegan a absorber estos remolinos parece desaparecer sin dejar rastro, lo que nos lleva a la siguiente pregunta:  ¿dónde van a parar estos objetos? Bueno, para entender el destino que siguen debemos entender qué es lo que provoca y cómo funcionan los remolinos.

Un remolino es una corriente circular en el agua que se genera, normalmente, cuando dos corrientes opuestas se encuentran. Un fondo marino irregular también puede favorecer la aparición de este fenómeno.

En el momento en que las corrientes se empiezan a mezclar, el agua toma forma de embudo debido al llamado efecto Coriolis. Este efecto hace que el remolino tenga una forma similar al que se crea en la bañera llena de agua cuando quitamos el tapón. Al final de artículo tenemos un vídeo donde se ve un remolino desde dentro del agua y nos da una idea mejor de cómo funciona.

por que se forman los remolinos de agua

Todo lo que absorbe el remolino a través de su vórtice acaba llegando hacia el extremo inferior del “embudo” y, allí, las corrientes dejan de actuar sobre él. Las placas de hielo, ramas y demás cosas que hemos visto ser absorbidas en el vídeo acaban, probablemente, en el fondo del río o unos metros más abajo de su curso, lejos de las corrientes.

Si en alguna ocasión os vieseis arrastrados por la fuerza de un remolino, la única y mejor manera de poder sobrevivir es dejándonos absorber por su vórtice, ya que en algún momento alcanzaremos la parte inferior y nos soltará. Luchar contra la corriente e intentar mantenerse a flote es una batalla perdida que acabará agotándonos y ahogándonos.

Fuente: SF Globe, Artículo traducido y adaptado por La voz del muro

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