Apuesto a que los músicos de la calle han visto y oído prácticamente de todo, pero lo que le ocurrió a Jason Dee Pitre en una plaza de Montreal, Canadá, es algo insólito como poco.

Mientras interpretaba uno de los temas más románticos por excelencia, el mítico Stand by me de Ben E. King, un transeúnte decidió unirse a él como si tal cosa.

Para su sorpresa, no se trataba de un simple peatón, sino de una de las estrellas más portentosas del soul. Era Seal, el cantante y compositor británico ganador de 4 Grammys.

Es muy probable que Jason tardara en asimilar junto a quien estaba a punto de cantar y, sin embargo, parecían conocerse de toda la vida, pues su compenetración fue instantánea.

Unidos por la música, la mágica atmósfera que allí crearon no puede explicarse con palabras, así que te animo a que pulses el play y lo veas por ti mismo. ¡No te lo pierdas!

Vía: J Deeh

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