¡Con lo divertida que es la ciencia y lo aburrido que se hace aprenderla! Por fortuna, siempre hay quien se las ingenia para hacer los contenidos más amenos.

Y es que de nada sirve aprender formulación, reacciones químicas, leyes físicas y oscilaciones, si no puedes ver con tus propios ojos los sorprendentes efectos que producen.

Sin embargo, como todo en la vida, antes de empezar a experimentar, debemos aprender la teoría. En ocasiones, la densa, aburrida y complicada teoría.

La tabla periódica de los elementos, por ejemplo, está entre los contenidos más básicos y complicados de memorizar. Con más de 119 elementos químicos distribuidos en 18 columnas verticales y 9 horizontales, el estudio de este sistema de clasificación con nombre completo y abreviatura, suele atragantarse con frecuencia. Sin embargo, Karyn Tripp, una madre de cuatro hijos, ha ideado un divertido juego para que su primogénito de 8 años de edad se enfrente a la tarea de memorizarla.

Lo mejor de todo es que la idea es brillante y funciona tan bien que sus hijos pequeños han empezado ha jugar de motu proprio.

Hundir la flota química

hundir la flota quimica 1

Seguramente recordareis el clásico juego de “hundir la flota”, en el que cada jugador distribuye una serie de barcos de diferente tamaño a lo largo de un eje de coordenadas.

Sin poder visualizar el tablero contrario, cada jugador intenta encontrar los barcos del contrario “torpedeándolos” por turnos. De acertar la posición completa del barco sobre el eje de coordenadas, el jugador hunde la nave. El juego lo gana, obviamente, el primero que consiga hundir la flota del contrario. 

Pues bien, Karyn ha versionado el juego utilizando la tabla periódica como eje de coordenadas. Así, cada jugador distribuye los barcos ocupando los elementos químicos.

hundir la flota quimica 2

Para fabricar el juego, basta con imprimir 4 copias a color de la tabla periódica, plastificarlas y montarlas en un par de carpetas clasificadoras. Después, con la ayuda de dos rotuladores borrables, colocaremos:

  • 3 barcos de dos casillas.
  • 2 barcos de tres casillas.
  • 1 barco de cuatro casillas.
  • 1 barco de cinco casillas

hundir la flota quimica 3

Cada jugador debe decir el nombre y abreviatura del elemento para tirar sus torpedos imaginarios. Por lo que, poco a poco, los niños los van memorizando. Una idea extraordinaria.

Karyn confiesa que al principio se sentía insegura con la idea, temerosa de que su hijo se liara con tanto elemento; pero no fue así. Su memoria visual le ayuda a agrupar los elementos por familias y, a base de recitar sus nombres, ya ha establecido relación entre estos y sus nomenclaturas. Es más, su hijos pequeños, también han comenzado a jugar.

 

Aprender jugando

aprender jugando

Aprender jugando siempre ha sido una fórmula exitosa que muchos jugueteros y maestros han intentado explotar con más o menos éxito. Ya reconocimos hace una semanas el magnífico trabajo de José Antonio, un profesor de historia que se ha convertido en un experto youtuber con el modelo de la clase invertida.

Sin embargo, no toda la responsabilidad de la educación de nuestros hijos recae en el profesorado. Desde casa, también debemos estar dispuestos a innovar y a encontrar tiempo para apoyar a nuestros “monstruitos”.

El sistema de Karyn, es perfecto para iniciarse en los conocimientos de química o para reforzarlos si es que nuestro hijo tiene dificultades.

Y tú, ¿tienes algún truco para ayudar a tus hijos a aprender contenidos? Explícanoslo en los comentarios.

Fuentes: teachbesideme.comwikipedia Artículo por Lavozdelmuro.net

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