La vida nos demuestra con ejemplos como los de Linda y Timmy Bannon, que los problemas de la mayoría de las personas son completamente irrelevantes. Madre e hijo viven con el síndrome de Holt-Oram, una alteración genética que produce problemas de corazón y deformidades óseas. En el caso de los Bannon, tanto Timmy como Linda nacieron sin brazos, pero eso no les ha impedido llevar una vida completamente normal.

Un buen ejemplo también de que nos preocupamos por banalidades es el experimento que compartimos ayer en el que preguntaban a varias personas qué querían hacer en el futuro, cuyas respuestas variaban según estuvieran enfermas o no.

Original: Barcroft TV

Publicado en Miscelánea