Hoy os traigo una de esas noticias que nos deja buen sabor de boca. Ya sabes, de esas en las que vuelves a creer en la bondad del ser humano, porque a veces, solo a veces, somos gente increíble. 

En la cola de embarque

Mientras esperaba para realizar el check-in, Kevin Leslie fue testigo del pequeño drama vivido por un padre y su hija de dos años durante el embarque. 

El personal de la compañía acababa de comunicar a este padre que su hija excedía la edad para viajar de forma gratuita y que por ello debía comprar un nuevo billete para ella. El precio en ventanilla ascendía a 749 $.

Visiblemente nervioso el hombre explicó que había comprado los billetes con mucha antelación cuando su hija tenía todavía un año, y que solo hacia unos días que superaba los 2 años de edad. No fue un detalle que previese en el momento de la compra. Aclaró desesperado que no tenía dinero para comprar otro billete y menos a ese precio; por eso mismo había realizado sus compras con tanta antelación. 

De nada sirvieron las explicaciones. El personal de la compañía se mostró inflexible sobre el asunto por lo que el padre, con la niña en brazos, tuvo que retirarse angustiado.

Leslie observó como realizaba algunas llamadas telefónicas mientras acunaba a su hija. Se podía sentir que tenía roto el corazón. Fue entonces cuando una mujer que se encontraba en la cola se acercó hasta ellos. 

La desconocida charló unos minutos para determinar cual era el problema y luego se acercó hasta el mostrador y dijo. “Quiero comprar su billete”. El agente de vuelo le preguntó: ¿Sabe usted cuento cuesta el billete?, “700$ y algo” respondió la señora. “749$”, especificó el agente. 

La señora dijo “está bien” y sacó su tarjeta de crédito para zanjar el tema. El agente sorprendido imprimió el billete y se lo dio a la señora, quien a su vez lo entregó al papá de la niña. Éste, visiblemente emocionado, la abrazó y prometió que le pagaría el billete lo antes posible, a lo que la mujer se negó en rotundo. “No se preocupe, solo sé que deseaba ayudarles sin importar el coste”.

Como testigo de todo lo ocurrido, Leslie decidió realizar una fotografía y contar lo ocurrido en Facebook. Simplemente quería felicitar a esta desconocida y que este gesto de bondad pudiera inspirar a otros semejantes. 

La historia se hizo viral de inmediato y aunque la señora en ningún momento quiso llamar la atención sobre sí misma, fue finalmente identificada. 

Se trataba de Debbie Bolton, cofundadora y directora global de ventas de Norwex, quien se encontraba de regreso a casa tras un viaje de negocios en Omaha, Nebraska. 

Fueron sus amistades y trabajadores quienes la reconocieron y aprovecharon la historia para ensalzar su generosidad. Lo mejor de todo es que quienes la conocen parecen coincidir: esto es algo típico de Debbie.

“La admiro y estoy segura de que ella hizo esto como algo privado. Ella vive la vida de esta manera”. 

“Cuando le conté a mi marido sobre la noticia me respondió: Suena a algo que Debbie haría”. 

“Ella solo lo hizo porque es lo que había que hacer. Ella es así, atenta y generosa. Lo único sorprendente es que su gesto haya acabado en las redes”

La empresa Norwex, dedicada a fabricar productos de limpieza y cosméticos libre de químicos y responsables con el medio ambiente ha declarado. 

“No nos sorprende la noticia de este gesto amable y generoso. Conocemos a Debbie y estamos muy orgullosos de ella y encantados de tenerla como parte del equipo de Norwex”.

Desde La Voz del Muro queremos felicitar a Debbie por su generosidad y ayudar a que su gesto inspire a otros. Sin duda, hace falta más gente como ella.

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
https://www.facebook.com/lovewhatreallymatters/posts/1406057059416688:0
http://www.dailymail.co.uk/news/article-4305266/Woman-buys-desperate-father-plane-ticket-daughter.html