Maqueta de Stonehenge realizada por la arquitecta Sarah Ewbank

Maqueta de Stonehenge realizada por la arquitecta Sarah Ewbank

¿Pensáis que los restos prehistóricos de Stonehenge podrían haber sido, en sus orígenes, el soporte de un edificio circular de dos plantas, un auditorio destinado a dar cabida a festejos y eventos de todo tipo? La arquitecta y paisajista Sarah Ewbank está plenamente convencida de ello; tanto que ha diseñado una pequeña maqueta de su idea y a día de hoy se encuentra buscando financiación para construir una nueva maqueta a escala 1:10 de Stonehenge, tal y como ella imagina que fue en sus días dorados.

El hecho de no ser arqueóloga parece que le ha servido para eliminar todas las ideas y nociones preconcebidas, permitiéndole enfocar este misterio de una forma novedosa. Ewbak cuenta a Ancient Origins que, en su opinión, todos indicios apuntan a esta teoría:

“Creo que Stonehenge fue un gran auditorio durante la Edad de Bronce, una sala oval de gran tamaño rodeada por galerías que permitían contemplarla desde fuera. Curiosamente, el nivel superior disponía de gradas, lo que se refleja en la altura de las diferentes secciones, que, a su vez, se deducen de las distintas alturas de los trilitos. Imaginemos por un momento tanto la sala como las galerías llenas de público escuchando a un orador, o celebraciones y festejos en las galerías con bailes en los niveles inferiores. También es posible que las multitudes se reunieran para escuchar a cantantes o músicos tocando instrumentos, o quizás el recinto diese cobijo a ceremonias para celebrar los solsticios. Todo ello suena sin duda espléndido y, por supuesto, necesario.

Mi punto de vista es que un edificio tan espléndido merecía ser utilizado a menudo, del mismo modo que el Royal Albert Hall de Londres sirve para dar cabida a multitud de eventos. Por eso creo que nuestros ancestros de la Edad de Bronce hacían uso de Stonehenge en cualquier momento en el que se requería un recinto de esas características. La gente que vivió en esta época era muy inteligente y con necesidades similares a las nuestras en la actualidad. Olvidémonos de los tópicos como las ropas hechas con pieles de animales y los sacrificios mediante rituales: son un error.

Ewbank afirma haber comentado sus teorías con otros expertos en el asunto. Mientras que unos se muestran de acuerdo con las interpretaciones de la arquitecta sobre el uso del edificio, otros otros discrepan completamente y se decantan por las teorías tradicionales.

Aspecto del monumento en la actualidad, por Howard Ignatius

Aspecto del monumento en la actualidad, por Howard Ignatius

Además, Ewbank piensa que los paramentos del recinto pudieron fabricarse de roble y el tejado de paja. Como es lógico, es altamente improbable que este tipo de estructuras de madera o ramas hubieran sobrevivido al transcurso de los miles de años desde que se erigió el lugar, por lo que hallar pruebas físicas de su teoría es prácticamente imposible. Mucha gente se preguntaba si Stonehenge pudo albergar realmente un tejado, a lo que Ewbank contestó a través de unas declaraciones al Salisbury Journal:

“Cuando se mira en su conjunto, todo encaja de forma absolutamente perfecta. No he tenido que mover de su sitio ni una sola piedra. Simplemente he partido de todas las piedras que quedan y todo encaja.

Los arqueólogos están muy obsesionados con las dataciones y su significado. Yo lo miré y pensé que se trataba de unas ruinas, y que con mis conocimientos sobre diseño podría descubrir qué hubo exactamente allí. En nuestro clima de la Edad de Bronce ya llovía, entonces ¿para qué se iban a trasladar 75 grandes piedras si solo ibas a bailar en torno a ellas un par de veces al año? Si le pones un tejado puedes utilizarlo todo el año.

Maqueta de Stonehenge, sin techumbre, de Sarah Ewbank

Maqueta de Stonehenge, sin techumbre, de Sarah Ewbank

Además, en su página web, la arquitecta argumenta diversas razones que justificarían que el monumento fuera circular:

– Una de las piedras es conocida como la “piedra dintel”, al parecer por alguna razón importante.

– Los monolitos poseen estrías en su superficie por motivos estructurales.

– Los trilitos están espaciados a la distancia justa y necesaria para soportar cuatro armazones de gran tamaño. La diferencia de altura entre los trilitos permitiría construir dichos armazones.

De hecho, continúa argumentando:

Para construir estos grandes armazones, solo se habrían requerido ocho troncos de roble de 16 metros con un perfil inclinado. Los robles de la Edad de Bronce muy probablemente eran más grandes y mejores que los que tenemos actualmente. Al parecer, la construcción de barcos en el pasado arrebató al Reino Unido sus robles de mayor tamaño. Antes de desechar esta idea, formúlense la siguiente cuestión: si las gentes de la Edad de Bronce eran capaces de extraer, transportar y tallar piedras de un peso entre 20 y 50 toneladas, ¿podrían haber talado un roble y haber dado forma a su tronco para construir un tejado? La respuesta, necesariamente, es que sí.

En diciembre de 2015 se hizo un fabuloso hallazgo cuando un grupo de arqueólogos encontraron en Gales la formación rocosa de la que fueron extraídos los megalitos de Stonehenge, 500 años antes de colocarse en su emplazamiento actual, en Wiltshire, Inglaterra. Este descubrimiento sugiere que el monumento fue erigido primeramente en Gales y más tarde desmontado, transportado y reconstruido a unas 140 millas de distancia en Salisbury Plain.

Reconstrucción por ordenador de Stonehenge y alrededores

Reconstrucción por ordenador de Stonehenge y alrededores

Aunque el propósito original del recinto se desconoce debido a la falta de pruebas arqueológicas que apoyen una teoría u otra, es posible que la argumentación de Ewbank arroje algo de luz al misterio que lleva martirizando a los expertos desde hace siglos. De momento, tendremos que seguir esperando a falta de pruebas fehacientes.

Vía: ancient-origins
Fuente: The Guardian

Artículo por Lavozdelmuro.net

Publicado en Ciencia