Todos, en algún momento de aburrimiento o de sobrado tiempo libre, hemos usado las esquinas de un libro para hacer una de esas animaciones que cobran vida cuando pasamos las páginas rápidamente. Historietas de segundos de duración que han sabido entretenernos durante esas clase tediosa de un profesor aburrido, o durante aquella tarde de nuestra infancia en la que se fue la luz.

Los japoneses saben hacer productos con cosas que a nadie se nos ocurrirían, y aunque muchos de ellos son tan extravagantes que carecen de utilidad e incluso público, otros son algo curiosos de ver, como estos acertados librillos animados.

Sus páginas están compuestas por un par de centenas de imágenes que al pasarlas rápidamente se transforman en una elaborada animación que nos recuerda a la de las películas anime.

Via: Travelry

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