Precisamente ayer hablamos sobre la falta de curiosidad de los adultos y la pérdida de la capacidad de maravillarnos por las pequeñas cosas.

Recuperar esa curiosidad infantil y ver el entorno con nuevos ojos no es algo sencillo, pero sí algo que nos hará muy felices.

Observa cómo este precioso bebé descubre la lluvia por primera vez. Admira su cara de felicidad y la emoción que le provocan las gotas al caer sobre su piel.

Esa alegría es sin duda contagiosa, pues tanto nosotros como su padre podemos sentirla. Rodéate de ella y serás feliz.

Original: Toddler’s Priceless Reaction to Her First Summer Rain with Daddy!

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