Kristin adora a su padastro, ha sido un verdadero padre para ella. Jamás se perdió un combate de karate y siempre estuvo a su lado cuando lo necesitó.

Un día su padastro tuvo que desprenderse de su bien más preciado, un Porsche 914, para poder reunir el dinero y casarse con su madre.

Años más tarde, Kristin consiguió reunir la cantidad necesaria para volver a recuperar el coche que su padre vendió.

Después de algún tiempo, este gran padrastro por fin puede volver a tener el coche de su vida.

Original: Kristin Russell

Publicado en Miscelánea