Tres pasos que puedes seguir para aumentar tu perseverancia.

Podríamos pensar que los “mega-exitosos” como el gran autor John Irving o el emprendedor icónico Jeff Bezos, le deben sus logros a una mágica cualidad la cual tienes desde nacimiento o no: el talento.

Pero según Angela Duckworth, psicóloga de la Universidad de Pennsylvania quien ha dedicado su vida a ayudar a los niños a prosperar, esto sería un error. Sí, las aptitudes que tienes son importantes, pero pocos de nosotros desarrollamos al límite nuestras habilidades naturales. Lo que nos detiene es una falta de compromiso o de enfoque. “El entusiasmo es común”, escribe Duckworth, “la perseverancia es inusual”.

El esfuerzo cuenta doble, explica, porque transforma tus aptitudes en una habilidad. Y luego se combina con tu habilidad para concretarse en logros. En otras palabras, se requiere de esfuerzo para ser bueno en algo, y luego se requiere esfuerzo para aplicar esas habilidades y crear algo.

Si revisas la historia de vida de John Irving, por ejemplo, ésta no empieza con manifestaciones de sabiduría brillante a una edad temprana. Todo lo contrario, él tuvo problemas con la asignatura de Inglés en la escuela. Lo que distingue su enfoque de vida es su tenacidad. “Reescribir es lo que hago mejor como escritor”, dice Irving. “Paso más tiempo revisando una novela o guion cinematográfico, que lo que me toma escribir el primer borrador”.

Pero la determinación no lo es todo, también necesitas mantener el enfoque en tus tareas. En lugar de perseguir un sueño diferente cada semana, mes, o año, necesitas – eventualmente – poner tu atención en una meta alta y no dejarla ir. Cuando tienes impulso y determinación combinados con una mentalidad enfocada y resuelta, esto se traduce en logros significativos.

Duckworth, quien ha escrito un libro sobre determinación (Grit: The Power of Passion and Perseverance), argumenta que ésta no es algo fijo como tu estatura. Que más bien es algo que puedes cultivar, como aprender un nuevo idioma. Aquí te presentamos los tres pasos que Duckworth menciona en su libro para lograr tener más agallas y aumentar dramáticamente tu capacidad de perseverar.

Encuentra tu llamado

La mayoría de las personas con grandes logros tienen “una preocupación final” o lo que Duckworth llama su “compás” (porque les brinda dirección) y nada los detiene de perseguir ese objetivo alto.

¿Cómo puedes encontrar el tuyo, si no lo tienes todavía? Lo primero es darte cuenta que no lo vas a hallar sólo a través de la introspección. Tienes que salir a hacer y probar cosas. Un gran malentendido es que las pasiones nos atrapan en un momento mágico, como un gran “eureka”. En realidad, la primera vez que te topas con tu posible vocación ni siquiera te das cuenta. Esto significa que tienes que estar expuesto a tantas oportunidades como puedas para que inicie la chispa.

Con el tiempo, esa pequeña flama de lo que te apasiona se vuelve más fascinante pues adquiere un mayor significado o se traduce en ayudar a otros. En un estudio de 2014 con colegas de la Universidad de Yale y la de Pennsylvania, Duckworth encontró que las personas con mayor determinación se motivan, como todos los demás, por lo que les apasiona; pero lo que los distingue es un mayor interés en actividades significativas que sirven a un propósito mayor.

Por supuesto, no podemos luchar todas las batallas. A veces tiene sentido cambiar el curso. Si tienes dificultad en reconocer la diferencia entre tu objetivo general y tus metas a corto plazo, considera visualizar tus metas como una pirámide en la que la base alimenta a tu objetivo final en la punta. Si las pequeñas metas te causan problemas, no temas eliminarlas y así guardar energía. Conforme avanzas al nivel medio de la pirámide, deberás ser progresivamente más tenaz. Al llegar a la punta tu actitud debe ser la de nunca rendirse para alcanzar tu meta final o la filosofía de vida que te guía en lo que haces.

Práctica Inteligente

Una vez que sabes lo que te motiva, necesitas perfeccionar tu tarea mediante la práctica constante. La investigación de Duckworth – que incluye un estudio en 2010 de los ganadores del concurso nacional de deletreo (Spelling Bee) – ha mostrado que la gente con agallas dedica mucho tiempo a lo que los psicólogos llaman “práctica deliberada” y disfruta de este proceso.

Esta práctica se trata de algo más que dedicar tiempo. Es un proceso arduo que requiere exigirte a ti mismo a superar el límite mayor de tus habilidades actuales, recibir retroalimentación significativa de tu rendimiento y volver a empezar hasta llegar a un rendimiento superior. Para éste propósito, Duckworth recomienda que establezcas “metas extralimitadas” – áreas específicas de mejora en las que quieras obtener más.

En el libro, Duckworth cita la explicación de la bailarina Martha Graham de cómo llevar a cabo este tipo de entrenamiento: “Bailar parece glamoroso, fácil, agradable. Pero el camino al paraíso de ese logro no es más fácil que cualquier otro. La fatiga es tal que el cuerpo llora aún durante el sueño. Hay momentos de completa frustración. Hay pequeñas muertes a diario”.

Ya sea un deporte, actuación o arte, cuando vemos a las superestrellas en acción su trabajo parece realizado sin esfuerzo, lo que alienta la ilusión de que tienen un talento sobrenatural. En realidad, la razón de su actuación fluida y elegante son las horas y horas de trabajo intenso y doloroso que han realizado.

Piensa como un Optimista

Al perseguir tus ambiciones creativas es inevitable que tengas retrasos. Como lo muestra Duckworth en su investigación de maestras que trabajan en distritos pobres, las personas con determinación suelen enfrentar estas complicaciones con una mentalidad optimista.

Los optimistas ven en el fracaso una oportunidad para aprender. Consideran que el aspecto cambiante de una desilusión puede ser abordado y ajustado para evitar fallar la próxima vez. Los pesimistas, por el contrario, tienden a justificar el fracaso en una causa inevitable que no se puede cambiar, como la creencia que no poseen los talentos necesarios para lograr algo.

Un concepto relacionado con esto, del que tal vez hayas escuchado, es si tienes o no una mentalidad de crecimiento. Los optimistas con determinación tienden a tener este tipo de mentalidad, creyendo que pueden cultivar las características que necesitan, como la inteligencia por ejemplo. Los pesimistas se dan por vencidos al pensar que las cosas son inamovibles.

Duckworth sugiere que al encontrar adversidad – algo que seguramente ocurrirá – y creer pesimistamente que no tienes ningún poder sobre lo que te sucede, la dinámica de esto hará que te des por vencido antes de luchar. Si te condicionas a ti mismo a ser pasivo, pierdes toda determinación. En contraste, si respondes a los retos con optimismo y coraje, y encuentras un modo de sobrepasar la situación, vas a alimentar tu determinación. La próxima vez que encuentres dificultades serás capaz de seguir adelante. “Tener coraje”, escribe Duckworth, “es caerse siete veces y levantarse ocho”.

Si has sido un pesimista toda tu vida, puede ser que te sientas algo escéptico en este punto, pero es importante notar que los estudios también indican que puedes entrenar para ser más positivo. El optimismo es algo que podemos aprender.

Conclusión

Al encontrar tu verdadera misión, perfeccionar tu trabajo dedicada y deliberadamente, y responder a la adversidad con optimismo, podrás seguir en los pasos de los muchos personajes sobresalientes que Duckworth investigó, quienes están caracterizados por una mezcla de pasión y perseverancia.

Creer que solo unos pocos nacieron con verdaderos talentos, mientras el resto de nosotros no, es muy desmoralizador. Podrías preguntarte también si el enfoque de la determinación es el mismo: que algunos la tienen mientras los demás mortales estamos destinados a tener una voluntad débil y falta de propósito. Pero Duckworth concluye que “como cualquier otro aspecto de nuestro carácter psicológico, la determinación es más maleable de lo que puedas pensar”.

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Traducción: Laura Briones | Original: Christian Jarrett

Publicado en Miscelánea
Fuentes consultadas:
http://99u.com/articles/55219/true-grit-how-to-build-up-your-resilience