Vuelve a convertir el pan duro en tierno con estos 3 trucos

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por Joaquin Martin de Consuegra
el 28/11/2016 en Trucos

Pocas cosas hay que huelan tan bien como una hogaza de pan recién horneada. Esa costra calentita, la miga blandita y aún caliente, una delicia.

El mayor problema que tiene el pan es que es un alimento rápidamente perecedero. En poco tiempo puede pasar de tener una miga tierna y sabrosa a ser una auténtica piedra. Conservar el pan fresco no es tarea sencilla desde luego.

Las personas que vivimos solas nos enfrentamos a estos trozos de pan duro más a menudo de lo que querríamos. Para intentar aprovechar el pan duro vamos a mostraros 3 trucos que pueden ayudarnos a devolverle parte de su frescor.

El truco del microondas

Humedece un trozo de papel. No hace falta que lo mojes demasiado, con que esté un poco húmedo es suficiente.

Envuelve bien el trozo de pan duro. Este método es mejor para panes pequeños, si es demasiado grande solo hay que partirlo un poco.

Introduce el pan en el microondas a máxima potencia durante 10 segundos. Si todavía no está a tu gusto puedes aumentar un poco más el tiempo.

El truco del horno

Precalienta el horno a 150º C y mientras tanto envuelve el pan duro en papel de aluminio. Colócalo en la bandeja a media altura entre 5 y 20 minutos, dependiendo de lo grande que sea el trozo y el tipo de pan.

Sácalo del horno y déjalo enfriar. Si el pan está muy duro, se puede humedecer un poco el papel de aluminio antes de envolver la hogaza. Asegúrate de no usar demasiada agua para que no quede blando. La mejor manera es ir probando y añadiendo poco a poco el agua en caso de necesidad.

El método del apio

Este truco es ideal para el pan de molde o cortado en rebanadas. Introduce un par de tallos de apio y las rebanadas de pan duro en una bolsa de plástico. Asegúrate de cerrarla bien.

Introduce la bolsa en el frigorífico durante unas horas. Si el pan está muy duro puedes dejarlo toda la noche. Al día siguiente saca el apio de la bolsa. Lo más probable es que se haya secado un poco. Esto es porque el pan ha absorbido su humedad.

Aunque estos trucos suelen funcionar bastante bien, hay casos en los que el pan estará demasiado seco y no podremos volver a ablandarlo. En estos casos siempre podemos rallar las hogazas duras o utilizarlo como picatostes en sopas y ensaladas.

Si aun así no te convence la idea, seguro que hay algún estanque con patos cerca de donde vives. Ten por seguro que ellos no rechazaran un poco de comida gratis.

Fuente: Hefty, artículo por La Voz del Muro

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