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10 consejos y datos que a tu gato le encantaría que supieras

La vida con un gato puede ser muy fácil o muy difícil, dependiendo de cómo nos tomemos las cosas. Estos peludos animales tienen una forma de ver la vida un tanto peculiar y, a veces, puede parecernos ilógica.

Para comprender un poco mejor la forma de entender la vida de un felino hoy os traemos 10 normas, consejos y/o curiosidades que mejorarán la convivencia con vuestro peludo amigo.

1-Un gato no es un perro

Esta afirmación tan aparentemente sencilla y clara, esconde el mayor problema de convivencia entre humanos y felinos. Los instintos de los gatos y los perros son totalmente distintos. En ocasiones son incluso opuestos. No intentes educar un gato como si fuese un perro, no lo vas a conseguir y te cogerá manía.

2- El es dueño de tu casa, tu vida y todo lo que te rodea

Los gatos son un animal “semidoméstico”, por lo tanto conservan muchos de sus instintos salvajes prácticamente intactos. Uno de ellos es la territorialidad. En su cabeza, tu eres el que vive con él y te lo permite porque, además de proporcionarle comida y agua, no le das demasiados problemas.

Estos animales se adueñan rápidamente de sus lugares favoritos del hogar y no podrás hacer nada para evitarlo o, por lo menos, no deberías. Si ha encontrado su rincón favorito de la casa, respétalo esto hará que no te vea como una amenaza.

3- Si le dejas hacer algo una vez, sentará precedente

Los gatos pueden ser muy obstinados, así que hay que tener paciencia. Solo es necesario que les dejes hacer algo una vez para que ya adquieran ese privilegio como derecho. Los ejemplos más comunes son dejarles subir a la mesa o permitir que duerman con nosotros.

Decide las normas de tu casa desde el principio y asegúrate de que se cumplan. Cierra tu habitación o simplemente no permitas que el felino se suba nunca a la mesa. Con que incumplas tus propias reglas una sola vez, habrás perdido toda autoridad.

4- Tu gato te quiere más de lo que crees

Cada gato es un mundo, pero si algo tienen en común todos ellos, es que no se van a deshacer en lametones ni abrazos cada vez que atravieses la puerta de su casa (si, su casa, recuerda el punto 2).

Esto no quiere decir que no te quieran ni mucho menos. Los felinos son más sutiles a la hora de demostrar su amor. Una mirada, un pestañeo o un cabezazo son muestras de amor en su mundo.

5- ¿Gato solo o acompañado?

Mucha gente te dirá que tener dos gatos es siempre mejor que uno. La verdad es que esto es cierto y a la vez no lo es. Un felino puede vivir perfectamente feliz en una casa sin la compañía de otro gato si tiene todas sus necesidades cubiertas.

Lo ideal en este caso es que los dos gatos se hayan criado juntos desde pequeños. De este modo no habrá enfados ni bufidos de ningún tipo. Como esto no puede ser siempre así a la hora de introducir un gato nuevo a nuestro hogar lo ideal es hacerlo poco a poco. 

Esto quiere decir que deberemos tener a los gatos en habitaciones separadas e ir juntándolos a ratos. Si para este proceso utilizamos premios en forma de golosinas gatunas la cosa irá mucho mejor. Esta presentación puede llevar desde un par de días hasta algunas semanas, así que paciencia.

6- Toda tu ropa tendrá pelos de gato










Esto es así y cuando antes lo aceptes mejor. No existe prenda alguna que puedas esconder de ellos. A no ser que tu gato sea de alguna raza calva, sus pelos invadirán toda la casa. Pasar la aspiradora, un cepillado del animal diario y unos rodillos quita pelusas minimizarán este hecho bastante, pero evitarlo es imposible.

7- Los gatos viven muchos años

La media de vida de un gato casero es de unos 12-15 años. Si vas a compartir la vida con uno de estos fantásticos animales, tenlo en cuenta, ya que debes hacerte cargo de él toda su vida.

Deberemos tener cuidado, llevarlos al veterinario y observar si hacen algo raro. Conforme van creciendo es más fácil que puedan enfermar. Con un buen tratamiento esto no debería ser un problema para ellos.

8- Esterilización

A muchas personas esto de esterilizar a sus gatos les parece cuanto menos raro. El problema de esto es que tendemos a humanizar en exceso a los animales y creemos que el felino se va a sentir igual que nosotros si nos esterilizasen.

La realidad es que la esterilización del animal supone una mejora en todos los ámbitos de su vida. Para empezar eliminaremos todo el estrés derivado de querer reproducirse y no poder hacerlo. También eliminaremos la posibilidad de tener camadas no deseadas, enfermedades relacionadas con el aparato reproductor del animal y  no tendrá necesidad de marcar su territorio.

9- Cuidado con las ventanas

Si vives en un piso alto tienes que tener especial cuidado. Algunos gatos sufren el llamado “síndrome del gato paracaidista”. Esto simplemente es que se “tiran” de las ventanas hacia el exterior.

Según diversos estudios los gatos son bastante conscientes de la altura y es muy raro que salten al vacío por propia voluntad. Una ráfaga de viento, un intento de caza fallido o la distracción de otro gato en el piso de enfrente puede provocar la perdida de equilibrio del animal y su consecuente caída.

Curiosamente los gatos que caen de más altura suelen hacerse menos daño. Esto es sencillamente porque disponen de más tiempo de reacción para prepararse para el impacto. De todos modos, para evitar que esto suceda, lo mejor es poner algún tipo de mosquitero o malla que nuestro amigo felino no pueda atravesar.

10- Los gatos no se compran

Este es el punto más importante de todos. Sí, a mi también me gustan los gatos con pelo rizado, con las orejas caídas o rayados como un tigre, pero me gusta más saber que estoy dando una oportunidad a un gato callejero.

Seguro que en tu ciudad hay muchas asociaciones desbordadas de camadas de gatitos inesperadas. Si de verdad quieres compartir tu vida con un felino, esta es la mejor opción. Un gato adoptado de la protectora te querrá (o odiara) del mismo modo que uno por el que has pagado.

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