La Monarquía es algo que ha caracterizado a la historia de Europa. A través de los años, las tragedias y las revoluciones que ha sufrido el continente han provocado cambios en las formas de gobierno. En la Edad Media los príncipes y los señores feudales eran algo muy común, mientras que durante el absolutismo, lo normal era que el poder se concentrase en la cabeza de algún rey déspota. Después, la Revolución Francesa hizo que se planteasen nuevos gobiernos sin rey y en los que el poder recaía sobre un parlamento que finalmente sería llenado con ministros y presidentes. 

A través de crisis económicas y políticas, las monarquías se fueron adaptando a la situación como podían, cambiando su forma de gobernar y su papel en la sociedad. Con el tiempo, las monarquías tendieron a perder poder y a acabar siendo un simple símbolo o una representación del país a nivel internacional. Aún así, en muchos países de Europa, las monarquías mantienen su legitimidad y parte de la sociedad las respeta y las apoya como señal de lo tradicional, de la Iglesia, de Dios y de lo moral.

Uno de estos países es Reino Unido. Aunque siempre ha ido por delante en temas de tecnología, filosofía y política, mantiene la tradición monárquica y la reina de Inglaterra sigue teniendo mucho poder sobre sus dominios. 
Curiosamente, ser de la monarquía no es solo tener poder, sino que también tienen prohibidas ciertas cosas que la gente de a pie sí podemos hacer. Estos son algunos ejemplos. 

1. TENER APELLIDOS

Los miembros de la Familia Real nacen teniendo un título nobiliario y al casarse obtienen otro, de forma que no tienen apellidos comunes y solo se introducen si el miembro de la realeza se casa con un ciudadano sin título nobiliario. 

A pesar de no necesitar un apellido para identificarse, en caso de querer uno, los miembros de la realeza británica, por ejemplo, los hijos de los duques de Cambridge, podrían elegir entre Mountbatten-Windsor, Wales, o Cambridge

Curiosamente, antes la realeza británica tenía otros apellidos, Saxe-Coburg y Gotha. En 1917, Jorge V decidió cambiarlos y adoptar el apellido Windsor debido a que los anteriores sonaban demasiado alemanes como para lucirlos durante la Primera Guerra Mundial. Finalmente, Isabel II y su marido combinaron sus apellidos y forman parte de uno de los tres que sus descendientes pueden utilizar si lo desean. 

2. USAR LA FIRMA ORIGINAL 

Los miembros de la Casa Real no pueden ser llamados públicamente por su nombre de pila. Al formar parte de la casa de Windsor, tienen un título nobiliario y deben llamarse por su nombre completo o al menos por una denominación oficial. 

Además, las personas que ocupan estas posiciones no pueden firmar ningún documento que no sea oficial con su firma original, ya que se expondrían a que fuese copiada y utilizada para malos fines. Por ello, los miembros de la Casa Real tienen una firma no oficial que estampan en visitas y dedicatorias. 

3. VOTAR 

Ni la reina ni ninguno de los demás miembros de la Familia Real británica votan, aunque sí tienen derecho a hacerlo como ciudadanos del Reino Unido que son. Esto se debe a que en la práctica sería algo considerado inconstitucional y que iría en desacuerdo con su neutralidad política e identificación con todos sus ciudadanos. 

4. OPTAR A UN PUESTO POLÍTICO 

Los miembros de la Casa Real tienen prohibido ocupar un puesto político por el mismo motivo por el que no pueden votar. Técnicamente, tanto la Reina como el resto de miembros son considerados como neutrales y representantes de todo el pueblo británico, tengan la ideología que tengan. Al identificarse con todas las secciones de la sociedad, minorías incluidas, no pueden representar a ningún partido ni, por lo general, ocupar ningún puesto público. 

5. DAR UNA OPINIÓN PERSONAL 

Los miembros de la Casa Real no deben manifestar opiniones ni poner a la Corona en boca de todos por sus actuaciones o su forma de vestir. De este modo, deben ser personas discretas que no provoquen escándalos, que no salgan en las revistas y periódicos por haber hablado de algún tema personal sobre sí mismo o sobre otro miembro de la realeza, o por haber provocado controversia con temas sexuales, políticos o de otro tipo. En general, esta es una norma que deben seguir todos los miembros de la Familia, aunque unos se exponen a los medios más que otros. 

6. JUGAR AL MONOPOLY 

En 2008, el príncipe Andrés afirmó ante la prensa que la Familia Real tenía prohibido echarse unas partidas al Monopoly. Esto se debe a que, al parecer, el juego puede convertirse en un vicio insano y en una falta de respeto para aquellos que viven en el Tercer Mundo ya que se basa en la acumulación de capital. Lo que no se conoce es si pueden jugar a otros juegos de cartas o de mesa, o qué harán entonces en las cenas y comidas familiares para entretenerse. 

7. IR DE VIAJE SIN ROPA NEGRA 

La Familia Real británica debe llevar algún traje o vestido negro dentro de su maleta por si estando de viaje en el extranjero, o dentro de sus propios dominios, muere algún miembro de la familia o alguien importante para la nación. De esta forma, se aseguran que su atuendo al regresar del viaje sea el adecuado. 

8. TENER UN TRABAJO 

El trabajo y la Monarquía no se llevan demasiado bien, si es que no tomamos el formar parte de la Casa Real como una profesión en sí. El príncipe Carlos pretendía trabajar en una industria y el plan falló, la condesa Sofía de Wessex fue obligada a dejar su puesto como relaciones públicas en una empresa, la duquesa Catalina de Cambridge ha rechazado ofertas de trabajo aún teniendo estudios universitarios, y así un largo etcétera.  Por ley real, los miembros de la realeza no pueden ejercer ningún oficio, sino solo dedicarse a la beneficencia y participar en actos y galas oficiales. 

9. ELEGIR TU DIETA 

La Familia Real no puede permitirse comer lo que le apetece cuando le apetece, y ni siquiera eligen ellos su propia dieta. La realeza no debe comer jamás mariscos, como se puede leer en el punto que te encontrarás abajo, pero no solo tienen este alimento prohibido, sino que tampoco pueden ingerir carne cruda o poco cocida y no beben agua del grifo

Además de estos alimentos prohibidos para evitar enfermedades e intoxicaciones, existen otros alimentos como el ajo que tienen limitados para evitar el mal aliento en los compromisos públicos. 

El régimen es supervisado por la mismísima reina Isabel II, pero aún así, como es de comprender, las generaciones más jóvenes de la realeza británica ignoran de vez en cuando las reglas impuestas a su alimentación. 

10. COMER MARISCO 

En las cenas oficiales, la Familia Real británica nunca come marisco -ni se sirve- para así evitar que algún miembro de la Casa sufra una intoxicación alimentaria. Para su desgracia, ninguno de los menús del Palacio de Buckingham incluye este tipo de alimentos, aunque dudamos que precisamente el marisco que se les fuese a servir estuviese precisamente en mal estado. 

Además de no poder marisco, los miembros de la Casa Real que coman con la reina -y no sean ella misma- tienen prohibido seguir comiendo si ella ha parado de hacerlo. Es decir, es la monarca quien da el último mordisco y después de eso, la comida se da por finalizada. 

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Fuentes consultadas:
http://www.diezminutos.es/familia-real/otras-monarquias/news/g11987/kate-middleton-las-5-cosas-si-y-no-volvera-a-hacer/?
http://www.vix.com/es/btg/curiosidades/7317/15-interesantes-datos-sobre-la-monarquia-inglesa
http://www.diariouno.com.ar/mundo/10-cosas-prohibidas-kate-20110422-n96868.html
http://archivo.elcomercio.pe/luces/moda/10-cosas-que-kate-middleton-no-podra-hacer-ahora-que-princesa-noticia-749986
https://www.quien.com/realeza/2017/08/10/cual-es-el-unico-platillo-que-la-familia-real-britanica-tienen-prohibido-probar-en-sus-viajes
http://www.eluniverso.com/vida-estilo/2013/07/08/nota/1135756/bebe-real-inglaterra-no-tendra-apellido