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12 errores que cometes cuando cocinas y no tenías ni idea

En la cocina, todo se hace por una razón, aunque la desconozcas. Aquí tienes 12 errores comunes que casi todos cometemos.

1. No leer la receta completa antes de empezar

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Comienzas paso a paso con tu mejor intención y disciplina, para descubrir al cuarto paso que no debías usar el 100% de la harina, la sal o el huevo para la masa, sino solo la mitad. Ya es tarde, has arruinado la cena.

Las recetas no siempre están bien redactadas o explicadas, algunas son confusas y solo toman sentido cuando ves el conjunto o el resultado final.  

Consejo: Este tipo de errores son muy comunes y todos pueden evitarse leyendo la receta hasta el final. No importa que la leyeras antes de ir a comprar los ingredientes hace tres días, debes leerla antes de entrar en faena. 

2. Usar el mismo cuchillo para todo

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No clavarías un clavo con unos alicates ni pretenderías colocar una tuerca a martillazos, ¿verdad? Existe una herramienta para cada circunstancia y en la cocina ocurre lo mismo.  

Consejo: Cebollero, pelador, puntilla, de trinchar, jamonero, para deshuesar… Usa el cuchillo de tamaño y forma adecuada para cada tarea y no seas remilgado. Ahorrarás mucho tiempo y aunque debas limpiar un poco más al final, reducirás el riesgo de sufrir un accidente.  

3. Y lo mismo para la tabla de cortar

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Hay personas que cortan sobre un plato o que siempre usan la misma tabla y eso, además de un error, resulta peligroso. 

Se recomienda disponer de una tabla para cada tipo de alimento para evitar que estos puedan contaminarse. Esto puede resultar exagerado, y basta con realizar una limpieza adecuada de nuestras tablas de cocina. Especialmente si son de madera, ya que pueden guardar más suciedad en sus poros. 

Eso sí, debemos tener tablas de cortar de varios tamaños. No pretendas cortar un pollo entero en una tableta para queso o puede que acabes sin dedos. 

Consejo: El espacio de trabajo es muy importante y esto incluye una tabla con espacio suficiente para manejar con soltura el cuchillo que utilicemos y la pieza a cortar. Nunca uses platos, su superficie dañara el filo del cuchillo y no asegura una correcta adherencia por lo que podrías sufrir un accidente. 

4. No recoger frecuentemente la cocina

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Si tras cada uno de tus inventos culinarios parece que ha pasado un huracán por la cocina… necesitar ser más ordenado. Y es que tan importante es el espacio como que este permanezca limpio y accesible, más aún durante la elaboración de algún plato. 

Consejo: Recoge y lava o coloca en el lavavajillas los utiles después de cada paso. De esta forma siempre encontrarás los objetos limpios cuando los necesites, ahorrarás tiempo de elaboración y prevendrás cualquier tipo de problema. Además, al terminar de cocinar, todo el trabajo de limpieza estará realizado y solo tendrás que disfrutar con los tuyos. 

5. Añadir los ingredientes en frío

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Métetelo en la cabeza: a no ser que la receta lo especifique, jamás añadas un ingrediente a una sartén u olla fría. 

La temperatura es importante, pues si esta no es adecuada los alimentos absorberán el aceite y variarán de textura y sabor. También corren el riesgo de cocerse, pegarse a la sartén o perder todo el jugo

Consejo: Asegúrate de que la sartén y el aceite están calientes antes de añadir la comida. 

6. Cocinar las carnes y pescados directamente del frigorífico










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Y tan importante es la temperatura de la sartén como la de los ingredientes, pues una “roba” calor a la otra y reproduce los mismos problemas. 

Consejo: Saca los ingredientes de la nevera 60-30 minutos antes de cocinar para disfrutar de todas sus propiedades. 

7. Hacinar todo en la sartén

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Queremos cocinar mucho en muy poco tiempo y por eso, en vez de realizar varias tandas, echamos todo en una sartén ocupando el 100% del espacio. ¡Error!

Los ingredientes necesitan cocinarse por igual y disponer de un flujo de calor en torno a ellos, llenar la sartén hasta los topes provocará una caída de la temperatura y esto, como vimos anteriormente, afectar al sabor y textura de los alimentos.

Consejo: Si necesitas cocinar más piezas a la vez, usa una sartén más grande. Es así de sencillo. 

8. No sazonar la comida y añadir las especias al final

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Muchas personas añaden las especias al final, pero lo cierto es que estos ingredientes aportan su sabor durante la cocción o el marinado. Si quieres disfrutar de todo el sabor de las especias, prueba añadirlas 1 o 2 horas antes de cocinar. 

Respecto a la sal, depende. Lo mejor es usar la cantidad justa durante la cocción de caldos, salsas, pescados y aves. Sobre las carnes rojas, mejor al emplatar para evitar que pierda el jugo durante la cocción. 

Consejo:  La sal y las especias pueden convertir un plato corriente en una delicia. Aprende a usarlas con cabeza.

9. Apretar la comida en al sartén 

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Muchas personas aprietan los alimentos contra la sartén en un intento por que estos se cocinen más deprisa o se doren. Lo cierto es que esta práctica provoca que la pieza pierda su jugo y recoja todo el aceite de la sartén como si fuera una esponja.

Consejo: No aprietes la comida mientras se cocina. Si la sartén y los alimentos están a la temperatura correcta se cocinarán perfectamente y en el tiempo adecuado.

10. No esperar para comer la carne

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Del plato a la mesa no es siempre la mejor opción. Es cierto que tenemos hambre, pero hay determinadas piezas de carne que es mejor dejar reposar unos minutos. De lo contrario, los jugos acabarán desparramados por el plato al primer corte. 

Consejo: Espera de 5 a 10 minutos según la pieza de carne para disfrutar del mejor bocado. Si estás preocupado por la temperatura, tapa con un poco de papel aluminio o dale un calentón justo antes de servir. 

11. Aliñar la ensalada comenzando por el aceite 

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En la escuela nos dijeron que el orden de los factores no altera en producto, pero eso era en matemáticas. En la cocina, existen muchos ejemplos que echan pro tierra el dicho y el aliño de una ensalada es uno de ellos.

Aceite vinagre y sal suena bien como título pero poco más. Este nunca debe ser el orden para un aliño, pues el aceite creará una película sobre los ingredientes impidiendo que el resto de aliños se adhieran adecuadamente. 

Consejo: Solo debes recordar que el aceite será siempre el último ingrediente en servirse en una ensalada. 

12. No apuntar tus logros

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¿Por fin lo has logrado? Has hecho un plato sublime, añadido un paso a una receta o incluido un ingrediente de éxito y todos tus comensales aplauden el resultado… ¿y cómo piensas repetirlo?

Puede que confíes en tu memoria pero el tiempo pasa y somos incapaces de recordar estas cosas con exactitud.

Consejo: ¿Fue una cucharada o una cucharadita? ¿Las pasé por la plancha antes de hornear? Deja de divagar y compra tu primer libro de recetas propias, apunta en los márgenes tus adaptaciones o guarda las notas en tu  smartphones. Atrapa tu creatividad y, sobre todo, diviértete cocinando y legando tus recetas. 

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