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7 palabras bastaron a Natalie Portman para avergonzar a Hollywood por su sexismo en los Globos de Oro

El año pasado no fue, ni mucho menos, un año tranquilo en la industria del cine norteamericana. Bajo el espontáneo movimiento conocido como #MeToo (#YoTambién), muchas mujeres alzaron la voz para denunciar que el acoso sexual es algo a la orden del día en la llamada “Meca del cine”. Pesos pesados de Hollywood, como el magnate Harvey Weinstein, el actor Kevin Spacey, Woody Allen, Louis C.K, y un sinfín de nombres han sido acusados de estas prácticas (que en ningún caso han sido negadas por ellos) provocando un auténtico terremoto en el mayor “star system” cinematográfico del planeta.

Por ello, había expectación sobre cómo gestionarían este tema en la gala de los Globos de Oro celebrada hace dos días. Desde el inicio estuvo claro que no pensaban esquivar el tema y el presentador Seth Meyers disparó contra los acosadores desde su monólogo inicial, afirmando que Harvey Weinstein sería “la primera persona abucheada al aparecer en el In Memoriam “cuando muera, recordó que en 2018 “la marihuana por fin es legal, y el acoso sexual no, por lo que va a ser un gran año” y les recordó a los hombres nominados que, por primera vez en tres meses no debían “ponerse nerviosos al escuchar sus nombres en voz alta”.

El emotivo discurso de Oprah Winfrey al recoger el premio honorífico Cecil B. DeMille fue otro de los momentos álgidos de la noche en lo que a reivindicación de los derechos de la mujer se refiere, en el que remarcó que “su tiempo (de los acosadores) se ha acabado. Amanece un nuevo día”.

Pero si hubiera que resumir esta noche de reivindicación en un sólo instante, la triunfadora sería, sin duda, Natalie Portman. Sólo necesitó siete palabras y una gran elegancia para dejar constancia de que el problema en Hollywood y, por extensión, en toda la sociedad, va mucho más allá de los Harvey Weinstein y Kevin Spacey, y es mucho más endémico. Y es que Portman, que presentaba el premio a Mejor Director junto a Ron Howard, dijo, tras la introducción del director: “Y estos son todos los hombres nominados”.

Esa sencilla frase, que por cierto no esconde nada más que la realidad, pareció incomodar bastante más que los chistes de Meyers o el apasionado discurso de Winfrey. Y es que es muy fácil repudiar a personajes siniestros como Weinstein y sus repulsivas conductas, pero parece un poco más complicado asumir que todos somos, en mayor o menor medida, parte del problema.

Estas son las reacciones de los nominados al escuchar a la actriz. Desde luego, hablan por sí mismas:

Martin McDonagh, nominado por Three Billboards Outside Ebbing, Missouri

Christopher Nolan, nominado por Dunkirk

Ridley Scott, nominado por All the Money in the World

Steven Spielberg, nominado por The Post

Guillermo Del Toro, ganador por The Shape of Water

Y es que, más allá de la denuncia de comportamientos graves como son el acoso y el abuso de poder, a estas alturas empieza a resultar extraño que los mejores directores sean siempre hombres. Todos los nominados han hecho grandes películas, pero, ¿acaso directoras como Greta Gerwig que ha causado sensación con su película Lady Bird (y que estaba nominada en diversas categorías) no merecían este reconocimiento?

Si Oprah dejó claro que ciertos comportamientos que han estado socialmente silenciados no van a ser tolerados en adelante, Natalie Portman avisó, con su elegante gesto, de que a las mujeres no les basta con dejar de ser acosadas, y que la pelea por la igualdad sólo acaba de empezar.

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