Problemas vaginales como la irritación, picazón o un flujo anormal, muchas veces son el resultado de una higiene incorrecta de la zona, sin que muchas mujeres sean conscientes de ello. 

Por ello, hoy queríamos contaros cuáles son las recomendaciones del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS) en cuanto a la higiene más adecuada para esta zona del cuerpo. 

El NHS explica que existen bacterias muy importantes en la vagina que hacen que esta se mantenga saludable. Cuando el equilibrio de estas bacterias es alterado, puede conducir a una inflación o infección.

Si el pH aumenta demasiado, esto podría derivar en una vaginosis bacteriana o aftas, que pueden causar síntomas tales como el picazón, irritación y flujo anormal.

Cómo lavar tu vagina correctamente

Utiliza un jabón suave, sin olores 

La vagina y las áreas circundantes son más sensibles que otras partes de la piel, por lo que puede reaccionar de manera diferente. Esto significa que incluso si utilizas ciertos jabones en el resto del cuerpo sin problema alguno, tu vagina sí que podría tener una reacción negativa. 

Es una buena idea evitar jabones perfumados, geles y antisépticos, ya que estos pueden afectar el equilibrio saludable de bacterias y niveles de pH en la vagina y causar irritación“, explica el NHS.

Enfoca la limpieza en las zonas circundantes

La Clínica de Cleveland explica: “El lavado siempre se hace de delante a atrás“. Además añade que no es necesario limpiar el interior de la vagina, pero sí las áreas circundantes, es decir, la vulva.

Utiliza una mano un un paño limpio

Cuando laves tu vagina, utiliza un paño o la mano. Aunque estéis acostumbradas a usar esponjas o cepillos para el resto del cuerpo, la vagina es demasiado sensible para este tipo de artículos y puede irritarse con facilidad.

Frecuencia: una vez al día

El NHS dice que se debe “utilizar jabones simples, sin perfume, para lavar el área alrededor de la vagina (la vulva) suavemente todos los días“. De este modo se mantienen los niveles de pH de la vagina y de bacterias equilibrados. 

Durante el período, sin embargo, es recomendable lavar la zona más de una vez al día. 

Prohibidos los exfoliantes

Probablemente ya sepas esto, pero la piel de tu vagina muy suave y sensible. Al igual que no debes usar esponjas o cepillos en la zona, también es recomendable evitar el uso de exfoliantes o cualquier producto que pueda irritar la zona. Incluso si trabajan a las mil maravillas en el resto de tu cuerpo, podrían hacerle más mal que bien a tu vagina.

Cuidado al secar tu vagina

Los niveles de bacterias y de pH de tu vagina pueden variar si esta permanece húmeda demasiado tiempo. Esta es la razón por la que muchas veces se cogen infecciones al estar mucho rato con un traje de baño húmedo.

Después de lavar tu vagina, asegúrate de secar bien el área, pero ten cuidado de no restregar fuerte, ya que esto podría irritar la piel. La mejor manera de secarla es acariciándola suavemente con una toalla y dejarla secar al aire.

Nunca nunca te hagas un douche vaginal

El douching fue una práctica muy popular hace unos años, pero en realidad no tiene beneficios probados.

Con un enjuague es suficiente para limpiar las secreciones vaginales, explica el NHS. “Algunas mujeres siguen practicando el douching para limpiar el interior de sus vaginas, pero esto puede alterar los niveles de bacterias“.

Escucha a tu cuerpo

Lo más importante, cuando se trata de la salud de tu vagina, es escuchar a tu cuerpo. Conoces tu vagina mejor que nadie, así que si crees que algo no va como debería, no dudes en acudir a tu médico lo antes posible.

Recuerda ser gentil y tratarla con delicadeza, ya que está preparada para hacerse cargo de sí misma. Tú serás la encargada de mantener el exterior limpio y saludable. 

Publicado en Salud
Fuentes consultadas:
https://www.littlethings.com/washing-your-vagina/