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8 hábitos simples que mejoran la salud de tu cerebro

Nuestro cerebro está constantemente intentando adaptarse a nuestra forma de vida, algo que no siempre le resulta fácil. Demasiado estrés o demasiada inactividad pueden llevarlo a estados de agotamiento que se traducen en diversas formas de pedir auxilio y que puede afectar a todo nuestro organismo.

Sin embargo, hay algunas actividades sencillas que pueden ayudarnos a ejercitarlo y a mejorar su salud sin que tengamos que hacer un gran esfuerzo. Solo son sencillos hábitos que ayudan a mejorar la capacidad cognitiva y le dan a nuestras neuronas la estimulación que necesitan para estar felices.

Desde ejercicios físicos a qué desayunamos, aquí tienes 8 hábitos que mejoran la salud de tu cerebro.

Revisa tu desayuno

Acaba de pasar la noche trabajando, recalibrando y procesando las experiencias que viviste el día anterior. Cuando te despiertas, tu cerebro necesita una buena dosis de energía para afrontar el día, y una de las mejores opciones es incorporar a tu desayuno algún alimento rico en grasas omega-3. Estas mejoran el flujo sanguíneo en el cerebro y previenen la inflamación, y un estudio realizado por el Instituto de Alimentos, Nutrición y Salud de la Universidad Massey, de Nueva Zelanda, reveló en 2013 que algunas grasas omega-3 ayudan a mejorar la memoria y la capacidad de reacción en adultos. Además, la publicación Alzheimer’s & Dementia, publicó en 2015 los resultados de una investigación que afirmaba que las grasas de algunos pescados ayudan a prevenir la atrofia cerebral.

Con estos datos, lo mejor que podemos hacer es cambiar un poco nuestra dieta. Incorpora a tu desayuno este tipo de grasas; puedes encontrarlas en alimentos tan variados como el salmón ahumado, las semillas de lino, las nueces o los arándanos.

Ejercita tu cerebro de camino al trabajo o a clase

Si viajas en transporte público de camino al trabajo o a clase, es un buen momento para entrenar. Aprovecha para leer o jugar a algún juego, como Sudokus o crucigramas; mantendrán tu mente activa a la vez que te relajas y desconectas.

Si conduces tú, prueba a apagar el GPS para tener que estar más pendiente de el camino que debes seguir. Esta actividad pone en marcha el hipocampo, una zona del cerebro involucrada en la memoria y la orientación espacial.

Y por último, si puedes, ve caminando a trabajar o a clase. No es nada nuevo que una caminata de 30 minutos al día repercute en nuestra salud favorablemente. El ejercicio moderado ayuda a mejorar la circulación sanguínea y nos proporciona un tiempo con la mente clara y relajada. Dormirás mejor y se reducirá tu estrés.

Elige un buen almuerzo

Los vegetales crujientes como las zanahorias, el apio o los pimientos verdes, y algunas hierbas como el perejil, el tomillo o el orégano son ricos en luteolina, un antioxidante que ayuda a prevenir la degeneración neuronal.

Aprovecha los tiempos muertos

Sal a la calle y da un pequeño paseo antes de volver al trabajo después de comer, o aprovecha para ir un poco más lejos a comprar ese café que tanto necesitas. Es un pequeño gesto que puede marcar la diferencia.

Dale importancia a la merienda

No hace falta que comas obligatoriamente, pero es bueno que a media tarde le des a tu cuerpo un poco de energía y, sobre todo, hidratación. En este caso, deja a un lado el café y opta mejor por infusiones ricas en luteolina, como las que tienen menta o manzanilla.

Por la noche, apaga la TV










Después de todo el día, necesitamos desconectar y relajarnos un poco. Una de las actividades más repetidas por la noche es coger el mando y poner cualquier cosa en la televisión antes de dejarnos vencer por el sueño. Sin embargo, algunos expertos recomiendan aprovechar ese tiempo para relacionarnos con otras personas. Pasar un rato hablando con la familia o con algún amigo, jugando a algún juego o haciendo alguna actividad relajante como pintar o tejer son buenas opciones para preparar a tu cerebro para el sueño sin dejar de estimularlo.

El Colegio de Medicina Albert Einstein de Nueva York, halló en 2009 que los adultos que realizan con frecuencia actividades que estimulan el cerebro, tienen menos riesgo de sufrir demencia. Además, en 2015, el Instituto de Investigación y Educación del Norte de California reveló en un estudio que las personas que pasan 4 horas o más al día viendo la televisión tienen el doble de posibilidades de ver reducidas sus capacidades cognitivas a mediana edad.

Apaga todos los dispositivos antes de irte a la cama

Aunque creas que no les prestas atención, las pequeñas luces de estos aparatos estimulan la actividad cerebral en un momento en el que no toca. Es el momento de dormir y de hacerlo bien. Un sueño de mala calidad aumenta la producción del péptido beta-amiloide, que tienen relación directa con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Chocolate antes de dormir (¡bien!)

El chocolate puro es rico en flavanoides, que mejoran la circulación sanguínea en ciertas zonas del cerebro y previenen la pérdida de memoria. Date el gusto sin miedo, pero elige chocolate negro.

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