La conocí aquel día

que corrí hacía tu encuentro

con los cabellos rizados

largos y color ébano.

Ese carisma que incauta

esa inocencia que envuelve

solo quería abrazarla

hacerla mía para siempre.

Me reflejaba en sus ojos

me permitía acariciarla

eran sus pechos perfectos

y su cintura encajaba.

Volvió a mí aquel deseo

de enredarme entre sus labios

y se me fue al corazón

pensando y sin pensarlo.

La conocí aquel día

que corría hacia tu encuentro

con sus cabellos rizados,

largos y color ébano.

01012017 Nebl.

Publicado en Relatos