Los campos de concentración de China que el gobierno ha tratado de ocultar

Publicado 15 octubre, 2019 por Elena
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Desgraciadamente todo el mundo conoce los campos de concentración, así nos los han hecho ver historias como la de los niños de Lídice que emociona a todo aquel que les mira a los ojos, o cualquier tipo de relato, escrito o de cine que tratara sobre los campos de exterminio. Es más, ver lo que queda de ellos sigue siendo sobrecogedor.

Hace tres días se abría el debate en Reddit por una publicación de Ayy_2_Brute que aseguraba que en China existen campos de concentración donde a unos 3 millones de personas les están lavando el cerebro con propaganda comunista y están siendo torturados, violados, humillados, utilizados como conejillos de indias, esterilizados y ejecutados para utilizar después sus órganos. No todos los usuarios han estado de acuerdo con esta afirmación tan dura y sin aportar fuentes o pruebas.

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De Ayy_2_Brute en Reddit

¿Es cierto que existen estos campos de concentración?

Según una investigación de la BBC, el 12 de julio de 2015, un satélite capturó una imagen que muestra una zona de arena vacía, de color gris ceniza. Un lugar que probablemente nadie quisiera habitar o visitar siquiera, a una hora en coche de la pequeña ciudad de Dabancheng.

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Fuente: BBC

Pero, tres años después, el 22 de abril de 2018, la imagen del satélite mostró algo nuevo. Donde antes solamente había desierto, ahora existía un enorme complejo rodeado por un muro de 2 km y con 16 torres de vigilancia.

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Fuente: BBC

Los investigadores de la BBC quisieron acercarse a este complejo, pero cuando llegaron a Dabancheng, unos cinco coches con policías y funcionarios del gobierno les estaban siguiendo. Antes de que les obligaran a detenerse y apagar las cámaras, pudieron observar desde la carretera como el complejo se había hecho aún más grande, como una mini-ciudad creciendo en el desierto. Los ciudadanos de la región afirmaron que se trataba de un «centro de reeducación» donde encierran a aquellos con ideas contrarias al gobierno y donde les obligan a renunciar a sus creencias religiosas, admitiendo que Dios no existe, solamente el Partido Comunista.

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Octubre de 2018. Imagen de la base de datos Sentinel de la Agencia Espacial Europea que muestra la ampliación del centro. Fuente: BBC

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El complejo visto desde la carretera. Fuente: BBC

¿A quiénes recluyen en los campos de concentración? ¿Por qué? ¿Qué se realiza en estos centros?

Hace ya años el gobierno chino inició una cruzada contra el islam. Según una investigación llevada a cabo por el periódico The Guardian, desde 2016, al menos 24 mezquitas han sido destruidas en la región de Xinjiang, al norte de China. Cerca de un millón de musulmanes han sido o están encerrados en estos campos de concentración, oficialmente llamados «Centros de Educación y Entrenamiento Vocacional», según una estimación de la ONU, que por supuesto ha sido desmentida por Pekín.

A pesar de que el islam apenas supone el 1% en el país, en Xinjuang es la religión que predomina. En esta región viven principalmente uigures y kazajos y ambas etnias profesan el islam. Además, más de 9 millones de personas albergan un fuerte sentimiento de independencia con respecto a lo que denominan «preponderancia cultural impuesta por el Partido Comunista de China».

Por eso, el Gobierno ha prohibido la práctica del islam y ha introducido tecnologías de reconocimiento facial para vigilar a los ciudadanos. Aquellos que han sido recluidos en los campos de concentración ni siquiera recibieron un juicio o pesaba cargo alguno sobre ellos. La razón que el gobierno chino ofrece para la existencia de estos campos es que pretenden mitigar el extremismo religioso y el separatismo en la población para evitar ataques terroristas.

Te animamos a ver este vídeo donde un periodista de la BBC es invitado a visitar uno de los centros.

La BBC ha recogido varios testimonios. No ha sido fácil, pues en los últimos dos años no consta que alguien haya salido de estos centros.

Ablet Tursun Tohti relata su experiencia. Les despertaban una hora antes del amanecer y les obligaban a correr. Aquellos que no corrían suficientemente rápido eran llevados a una habitación donde eran golpeados por un hombre con un cinturón y otro que les daba patadas. Después, cantaban una canción titulada «Sin el Partido Comunista no puede haber una nueva China». También les obligaban a estudiar las leyes y eran golpeados si no las recitaban correctamente.

Asegura que él tuvo suerte, pues solo estuvo un mes y después pidió asilo en Turquía, pero su padre de 74 años y sus ocho hijos siguen encerrados. Abdusalam Muhemet también vive ahora en Turquía y fue detenido por recitar un verso islámico durante un funeral.

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Centro donde Abdusalam estuvo recluido. Fuente: BBC

Ali (no es su nombre verdadero porque tiene mucho miedo de revelar su identidad) terminó en un campo de concentración a los 25 años por tener en su móvil la fotografía de una mujer con un niqab. Cuenta que una anciana estaba allí con él por haber peregrinado a la Mecca.

Bilkiz Hibibullah llegó a Turquía en 2016 con cinco de sus hijos, pero su hija pequeña, que ahora tendrá tres años y medio, no tenía pasaporte y se quedó en Xinjiang con su padre a la espera de poder viajar. Les denegaron el pasaporte y desde el 20 de marzo de 2017 no sabe nada de ellos, ni siquiera si están vivos.

¿Qué dice el gobierno chino acerca de todo esto?

Por supuesto, el Gobierno ha negado las acusaciones y ha mostrado en televisión imágenes de estas «escuelas» donde se observan aulas limpias y estudiantes agradecidos. Sin embargo, no hacen mención alguna sobre quiénes acuden a esos centros ni cuánto tiempo permanecen. También realizaron cambios en las instalaciones antes de la visita de los periodistas.

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Fuente: Keir Simmons, para NBC News

Gen Shuang, portavoz de asuntos exteriores, asegura que estas informaciones son «totalmente contrarias a los hechos» y asegura que a día de hoy Xinjiang es una región estable donde las personas «viven y trabajan en paz». Además, las autoridades han difundido que estos centros no tienen la connotación negativa que tiene el término «campo de concentración», sino que se trata de «centros de formación profesional» cuyo objetivo es mejorar la convivencia y estabilidad que el extremismo y el separatismo pretenden romper.

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Fuente: Keir Simmons para NBC News

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Fuente: Keir Simmons para NBC News

Otras medidas que han tomado ha sido restringir el uso del idioma uigur en favor del mandarín, promover los matrimonios interétnicos y fomentar actos que exalten el patriotismo y la cultura china.

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Póster en Xinjiang que dice: «la estabilidad es una bendición, la inestabilidad es una calamidad». Fuente: BBC

 

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