En su mayor peso –226 Kg-, Zach Moore de Florida (EEUU) era un adicto a la comida que consumía constantemente cuanto le apetecía acompañándola con al menos dos litros de cola cada día.

Incluso grabó un video de despedida a su hijo Zach Jr, de ocho años, porque creía que su peso lo mataría pronto.

Después de ser hospitalizado con intoxicación alimentaria en 2013, Zach se dio cuenta de que tenía que cambiar su vida por su hijo, su esposa Amber y por él mismo.

Así que dejó de fumar, las bebidas gaseosas, eliminó el azúcar y se sometió a una cirugía para perder peso.

Zach no podía dejar de comer. Llegó a alcanzar hasta 226 Kg. Cada pierna suya era tan grande como el cuerpo de una persona de talla normal. Temiendo por su vida, llegó a grabar un vídeo de despedida para que su hijo de 8 años tuviera recuerdos de él.

Pero todo cambió cuando en 2013 fue ingresado por una intoxicación alimenticia. Se propuso dejar de fumar, las bebidas carbonatadas, el azúcar y perder peso, para ello se sometería a una operación quirúrgica.

Y finalmente no fue una, sino diez las veces que tuvo que pasar por los bisturíes de los cirujanos para implementar un balón gástrico y para reducir el exceso de piel.

En 2 años consiguió su meta. Caminaba 10.000 pasos al día y redujo al máximo su dieta.

“La idea de no estar cerca me devolvió a la realidad. No quería que mi hijo creciera con una lápida de su padre y esa idea fue la que me ayudó a seguir luchando durante los momentos difíciles. Miro ese video todo el tiempo y lloro tan solo de recordar lo cerca que estuve de no estar aquí.”

“Hay muchas cosas cotidianas simples que puedo hacer ahora, que no podía hacer cuando era obeso, cosas como conducir un automóvil, sentarme cómodamente en el asiento de un avión, caminar por el mercado sin parar para recuperar el aliento, ir a excursiones con mis hijos, etc.

Todavía espera una cirugía para eliminar la parte superior del muslo y del brazo. “He pasado por una fase de cirugías que me permitirán no tener llagas durante los próximos 40 o 50 años de mi vida en esas áreas”, explicó.

“Las lesiones y el tiempo de inactividad debido al uso de sillas de ruedas y muletas, más años de inactividad, me habían causado una atrofia muscular grave.

“He pasado de tener un estómago enorme a tener abdominales, es extraño poder tonificar mi cuerpo.”

Fuente DailyMail>

Publicado en Miscelánea