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El agente de seguros que cambió de look y acabó trabajando de modelo con David Beckham

Todos pasamos por épocas en las que no somos capaces de sacarnos partido, ni física ni emocionalmente. El problema no es que haya que ser guapo o guapa y estar perfecto siempre, sino que no seamos capaces de valorarnos y eso afecte a nuestra vida.

El mundo está lleno de personas que, sin ajustarse a los cánones de belleza establecidos, han demostrado que el amor propio es el primer paso para dejar de ser invisibles y cómo una autoestima bien alimentada hace que los demás nos vean con otros ojos por muy lejos que estemos de los estereotipos de “éxito”.

El objetivo es siempre encontrarnos bien con nosotros mismos, aunque eso implique afrontar un cambio radical en nuestras vidas y en nuestra imagen. Un cambio de look, perder los kilos que nos incomodan o empezar a hacer deporte puede suponer un antes y un después en muchas otras facetas de nuestra vida. Y eso es exactamente lo que le pasó a Gwilym Pugh, un joven londinense de 33 años que decidió afrontar una transformación radical y acabó dando un giro de 180º a su vida en todos los sentidos.

Después de perder más de 40 kg, esculpir su cuerpo a base de gimnasio y dejar crecer su barba pelirroja, Pugh acabó dejando su empleo como vendedor de seguros y empezó a trabajar como modelo en la revista GQ además de convertirse en imagen de la marca de cosméticos House 99, lanzada por el ex-futbolista David Beckham.

Gwilym abrió su propio negocio de venta de seguros cuando tenía 21 años, un trabajo que le llevó a pasar hasta doce horas sentado y le causó algunas lesiones. “El trabajo iba bien, pero decidí que necesitaba poner orden y volver a tener una vida sana”, afirma el modelo, que también ha trabajado con firmas como Diesel o Belstaff.

Unos años antes, había formado una banda de música folk con unos amigos y su peluquero le dijo que le quedaría bien dejarse barba, algo que hoy se ha convertido en su seña de identidad. Mientras intentaba conseguir un nuevo look, Gwilym empezó a cuidar su dieta y a hacer deporte. Lo primero que hizo fue dejar a un lado la comida basura, pero lo que supuso un antes y un después fue levantarse de su escritorio y renunciar su sedentario trabajo.

Comer mejor y dejar atrás tantas horas sentado le ayudó a perder más de 40 kg en un plazo de cinco años. A la vez, la barba pelirroja que le ha hecho famoso iba creciendo y el hasta entonces tímido Gwilym decidió abrir una cuenta en Instagram (@gwilymcpugh). Así fue como el cazatalentos Nathan Palmer dio con el y le ofreció un contrato como modelo en la agencia AMCK Models, de Londres.

Participó en los proyectos 100 Beards y Red Hot Photography, que le ayudaron a lanzar su carrera y a conseguir contratos con firmas como Vans, Bud Light o Diesel, y a convertirse en embajador de la nueva línea de cosméticos lanzada por David Beckham, House 99.

“Después de trabajar durante años en finanzas, la oportunidad de colaborar con gente creativa alrededor del mundo es alucinante. Pero te olvidas de lo loco que es, se acaba volviendo normal”. A sus 33 años, Pugh se considera afortunado de haber podido iniciar una carrera exitosa en el mundo de la moda y agradece que la gente se su entorno le ayude a mantener los pies en la tierra.










Su objetivo final es convertir su pasión por la fotografía en su trabajo, tomando y publicando fotos mientras viaja por todo el mundo.

La historia de Gwilym no es fácil de seguir, implica mucho esfuerzo y también mucha suerte; no vamos a decir que todo el que se propone alcanzar el éxito lo consigue. Para empezar, la idea de éxito debe definirla cada uno en base a sus prioridades, pero algo que sí podemos sacar en claro es que quizá debemos pararnos a pensar si tenemos la vida que queremos y si podemos hacer algo por cambiarla. A veces, un simple gesto como un cambio de look puede ser la primera pieza de dominó que haga caer a las demás y nos lleve a un lugar que nunca habríamos imaginado.

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