El amor palabra tan simple que se compone de cuatro letras iniciando con la primera del abecedario, que cuando pienso en definir ¿qué es el amor? Me resulta muy difícil, porque considero que es un fenómeno demasiado complejo, y complicado de explicar, porque es un sentimiento que se produce en tantos vínculos y existen diversas maneras de manifestarlo como sujetos existen en el mundo.
Muchos autores han escrito y dedicados su obras al amor. Existen obras literarias, canciones, pinturas, fotografías y hasta esculturas dedicadas a este sentimiento, y aun así me resulta difícil definirlo. Cada cual ha construido su propia experiencia del amor y claro que yo no soy la excepción, por eso este ensayo sobre el amor, no es de ninguna manera verdad absoluta, solo es mi visión subjetiva sobre esta sensación.
Aunque muchos lo nieguen y se hagan los superados, a este punto de mi vida he concluido que todos los seres humanos necesitan del amor.
Es que el amor está relacionado con actitudes positivas, nada malo puede provenir de personas que sostienen un sentimiento tan noble como el descripto. Y es así, porque el amor nos dibuja una sonrisa, nos aquieta el corazón, nos desvela por las noches, nos llena de mariposas el estómago, nos produce ansiedad. Sentir amor y sentir ser amado nunca puede estar ligado a la maldad y a los malos deseos, el que ama de verdad sabe que el amar es un ida vuelta de buenas sensaciones.
Con los años fui aprendiendo que este hermoso sentimiento no es perfecto, y creo que eso se debe a que el proviene de seres humanos que no lo son y eso no lo hace detestable sino lo hace vulnerable ya que si uno no lo cuida, la imperfección se puede volver destructiva y se transforma en otra cosa, es decir, deja de ser amor.
El amor es fácilmente mutable, imperfecto, adictivo, delicado, quebrantable, sensible y necesario.
Es que sentirse amado te hace sentir fuerte, valioso, con futuro, con proyectos, es un alimentador de la autoestima, es un consolador de desdichas y Alzheimer del dolor, el amor también es locura, pasión y juventud.
Y este sentimiento que es imperfecto es provocador de errores que encadenan perdón, y para muchos es inentendible, pero los que conocen de lo que estoy hablando saben que el dolor muchas veces es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Nunca se arrepiente el que ama, porque es inevitable que cuando se termina, volver a buscar uno nuevo que nos haga sentir todos esos síntomas que nos hacen sentir vivos y nos anestesian, nos impermeabiliza del sufrimiento.
Y aunque algunos se tilden de anti amor y hagan proselitismo de la promiscuidad como una rutina divertida, lo cierto es que dichas personas tienen un profundo miedo de amar y ser amados, se escudan tras la falsa apariencia de una festividad.
El amor no esquiva ni discrimina a nadie, todos aman o son amados de alguna u otra manera, hacerse el distraído o el intocable habla de un gran temor a entregarse por completo y a sentirse débil y rendido ante la presencia de su llegada.
El amor no tiene nada de malo, amar es mágico porque te transporta a la felicidad, y ¿Quién no quiere ser feliz? Yo no conozco a ninguna persona que no desee felicidad y si bien el amor no es tan fácil para comprarlo con dinero tampoco es tan imposible como para no hallarlo.
El amor nada tiene que ver con el sexo, el segundo puede subsistir sin el primero, el amor nada tiene que ver con la culpa sino con la comprensión, es que el amor detiene el mundo de los enamorados para hacerlo sentir que todo es posible.
Creo que nadie puede hablar de amor cuando nunca lo ha experimentado, ¿existirá ser que no haya sentido amor?, yo creo que no, solo creo que existen personas que no saben apreciarlo o reconocerlo, o que se pasan la vida buscando un amor perfecto., que pérdida de tiempo más ingrata, y no se trata de ser conformista, sino se trata de escuchar el corazón y de que aquellos defectos del otro nos sean compatibles.
Tengo la dicha de haber encontrado el amor, y sin ser perfecto, el amor que yo poseo es perfecto para mí, y solo eso basta para emprender un camino, una lucha y derribar los obstáculos, porque hasta ahora no he conocido mejor escudo que el amor, ni mejor paraguas para las tempestades, ni mejor antídoto para el dolor, es el aliado perfecto contra las dificultades y la mejor esperanza para mis mañanas.

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