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Esta mujer borra la cara de las muñecas de su hija por una buena razón… y querrás una igual

Las muñecas para niñas han experimentado una evolución desde la aparición de la primera Barbie hace más de 50 años hasta ahora. El camino que han tomado no parece ser el “correcto”, ya que se ha tendido hacia la hipersexualización de estos juguetes.

Las muñecas son para que jueguen niñas pequeñas, pero a la vez les enseñan el modelo al que deben aspirar cuando crezcan. Modelos como Barbie, las Bratz o Monster High no son para nada buenos. Estas muñecas transmiten el mensaje de lo importante que es maquillarse, ser popular o encajar en el rol de chica tan idealizado e irreal que representan.

Este tema se viene dando desde hace bastante tiempo. Como hemos dicho antes, la muñeca Barbie lleva perpetuando el estereotipo de chica rubia, guapa y tonta desde hace décadas. Lo triste es que, cada vez que nuestros pequeños juegan con estas muñecas esos son los valores y las aspiraciones que se les transmiten. Es como si les dijeran “así es como debes ser de mayor y esto es lo que se espera de ti”. Por supuesto nadie puede alcanzar una meta que es totalmente imposible, y de ahí vienen gran parte de las inseguridades y complejos en la adolescencia y la madurez.

Para intentar transmitir unos valores más ajustados a la realidad, Sonia Singh, una científica australiana en paro, ha decidido humanizar un poco más las muñecas con las que juega su hija. No solo consigue unas muñecas mucho más realistas, sino que además parecen mucho más alegres que como vienen de fábrica.

Todo esto, que empezó siendo algo para su hija se ha convertido en un proyecto llamado Tree Change Dolls y está teniendo mucha repercusión en todo el planeta.

Si queréis conocer la historia al completo dadle play al vídeo. Seguramente cambiara vuestro punto de vista sobre los muñecos con los que juegan nuestros pequeños y nos harán tener un poco más de cuidado a la hora de comprarles algún muñeco.

Fuente: SBS2Australia

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