Por qué es malo guardarse secretos, según la ciencia

Publicado 10 junio, 2020 por Vanessa P.
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Todos nos guardamos algún secreto, ya sea grande o pequeño. De alguna manera, terminamos sufriendo por ello, le damos vueltas y pensamos en qué pasaría si esa información se hiciera pública. Según diferentes estudios realizados por expertos como el profesor Michael Slepian, los secretos están asociados con una menor salud y bienestar psicológico. A continuación, te mostramos por qué guardar secretos es dañino y otras curiosidades sobre la información que nos guardamos.

¿Por qué es malo guardar secretos?

secretos

Durante años, la opinión general era que los secretos nos dañan al guardarlos porque esto nos provoca tensión y estrés. En cambio, investigaciones recientes sugieren que el daño de ocultar información es de corta duración, y que aunque sea incómodo cuidarse de no hacerla pública, estamos perfectamente preparados para ello.

En cambio, para lo que no estamos preparados es para pensar en nuestros secretos en los momentos en los que no tenemos que ocultarlos activamente. Al parecer, cuantas más vueltas le damos a un secreto, más dañado se ve nuestro bienestar. Pensar en una información que ocultamos nos hace sentir vergüenza, fatiga, falta de autenticidad y aislamiento social, según informa un estudio de Slepian.

Al fin y al cabo, cuando se tiene un secreto, hay que vivir con él. Desafortunadamente, las personas pensamos mucho en aquello que ocultamos, y cuanto más intentamos suprimir esos pensamientos, más tendemos a reflexionar sobre ellos. En cambio, esto no significa que no podamos suprimir los pensamientos que tenemos acerca de los secretos.

Según una investigación, cuando preferimos no pensar en un recuerdo, con el tiempo aprendemos a reconocer las cosas que desencadenan ese recuerdo, para que cuando ocurran, podamos centrar nuestra atención en otra parte. En cambio, los secretos no son un recuerdo, sino algo que está sin resolver y en lo que necesitamos pensar aunque intentemos no hacerlo, por eso siempre acabamos dándole vueltas.

Necesitamos pensar en lo que ocultamos para poder resolver nuestros conflictos

persona guardando silencio

Al no poder comentar la información con otras personas, lo que según los estudios alivia la carga que supone guardarla, necesitamos pensar nosotros mismos en ellos. Al parecer, cuanto más significativo es el secreto para la persona, más hay que reflexionar y pensar. En este caso, podemos decir que en realidad, aunque intentemos evitarlo, queremos pensar en los secretos que guardamos.

Lo verdaderamente importante, según Slepian, más que la información que ocultamos, es nuestra forma de verla. Hay secretos grandes en cuanto a contenido a los que una persona puede no dar importancia, y secretos pequeños que pueden consumir a una persona durante años.

Además, parte del dolor que nos supone reflexionar sobre lo que ocultamos proviene de pensar en un pasado que no podemos cambiar. Al parecer, cuando nos nos centramos en lo ocurrido, se reduce el daño de pensar en un secreto.

Según un estudio de Michael Slepian, profesor en la Columbia Business School y experto en secretismos, la persona promedio guarda 13 secretos, cinco de los cuales nunca ha compartido con nadie más. Si tenemos en cuenta esto, ahora mismo Donald Trump podría ser una de esas personas. Inquietante pero no sorprendente, ¿Verdad?

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