El médico que revolucionó la medicina y fue ridiculizado por ello

Publicado 22 octubre, 2019 por Vanessa
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A lo largo de la historia ha habido descubrimientos que han dado la vuelta a su parcela científica. Ignaz Semmelweis fue un médico que en su momento revolucionó la Medicina con un gran avance, el cual sigue siendo importante en la actualidad. En cambio, por aquel entonces  la comunidad científica le ridiculizó por sus ideas hasta acabar con su salud mental.

En 1847, cuando estaba trabajando en el área de maternidad del Hospital General de Viena, Semmelweis notó que las madres morían en masa debido a una extraña dolencia. Popularmente, hablaban de ella denominándola «fiebre infantil.»

La aventura de la Historia – Hospital General de Viena

El doctor Semmelweis decidió averiguar qué había detrás de esas muertes. Entonces empezó a investigar las disparidades que había entre las dos salas de maternidad del hospital. Comprobó que había grandes diferencias. Curiosamente, las mujeres tratadas por médicos morían a un ritmo casi cinco veces mayor que las mujeres tratadas por parteras.

Un gran número de mujeres morían tras el parto y Semmelweis decidió buscar la causa

Semmelweis se dio cuenta de que la diferencia entre los médicos y las parteras era que los médicos además de asistir a las mujeres en el parto, realizaban autopsias sobre cadáveres. A menudo, iban de procedimiento en procedimiento directamente.

Él planteó la hipótesis de que los médicos estaban contaminando a las pacientes de la sala de maternidad con las bacterias y restos de los cadáveres que analizaban previamente. Concluyó, por ello, que si se detenía la ruta de transmisión, probablemente se podría detener la propagación de la fiebre. Así se reduciría el número de muertes.

Gracias a este médico, el resto de médicos se lavan las manos antes de operar, y así se redujo la mortalidad al 1%

Semmelweis fue un pionero en tomar medidas de desinfección, principalmente usando el cloro químico. Después de implementar políticas tan simples como que las salas de maternidad debían mantenerse limpias y que los médicos habían de lavarse las manos antes de de contactar con las pacientes, la tasa de fiebre infantil disminuyó drásticamente.

A pesar de que demostró que la desinfección y la higiene reducían la mortalidad a menos del 1%, la mayoría de médicos de la época rechazó la técnica del doctor Ignaz Semmelweis . Por aquel entonces, sintieron que era insultante exigirles que se lavaran las manos.

Aún así, por aquel entonces al doctor húngaro llegó a conocérsele como el «salvador de las madres». Salvó a cientos de madres gracias a sus medidas de higiene. Mientras, los hospitales eran conocidos popularmente como casas de la muerte.

Semmelweis terminó siendo un mártir de la ignorancia de la época

Research Gate – Estatua del médico Ignaz Semmelweis

Las constantes críticas y persecuciones de la comunidad científica llevaron a Semmelweis hacia un colapso nervioso, y terminó sus días en un psiquiátrico tras ser destituído. Finalmente, murió en 1865. Irónicamente, muchos historiadores creen que murió de sepsis, es decir, de una infección bacteriana.

Esto era justo lo mismo que mató a todas esas mujeres en la sala de maternidad. Desgraciadamente, hasta que no se aceptó la teoría de los gérmenes en la segunda mitad del siglo XIX, no pasaba por la mente de casi ningún médico que las condiciones miserables de los hospitales mataran a los pacientes de infecciones. Semmelweis fue otra víctima más de la ignorancia de la época.

 

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