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Jamás imaginarías para quién se construyó… ¡Y no es un palacio hobbit, aunque lo parezca!

De todas las construcciones frikis que os hemos mostrado en la historia de La Voz del Muro, me atrevería a decir que esta es una de las que más me han fascinado. 

He aquí el “Granero de Colin”, una excéntrica superestructura al estilo hobbit construida en la década de 1980 por un agricultor para dar cobijo a sus ovejas. Así es, una fortaleza de ovejas

Actualmente se encuentra abandonada en un campo en mitad de la nada -más concretamente en Chedglow, Inglaterra- y es una de las construcciones más extrañas, pero apasionantes, con la que nos hemos topado en mucho tiempo…

El “Granero de Colin”, como se la conoce vulgarmente, empezó a ser conocido en 2010 gracias a la comunidad de exploradores urbanos 28 days later. Desde entonces, varios medios de comunicación se han hecho eco del lugar, poniendo a la pequeña población de Chedglow, en Wilstshire, Inglaterra, en el mapa. De hecho, si ponemos “Chedglow” en Google, el primer resultado que aparece es este pintoresco granero.

Aunque es una fortaleza laberíntica más que un granero, aquí era donde un granjero guardaba sus ovejas. La construcción está realizada mayormente en piedra y le llevó 11 años levantarla.

Colin Stokes fue el polifacético criador de ovejas que construyó este mágico lugar en su propiedad, pero sus planes se fueron al traste con la apertura de una cantera muy cerca de la zona, amenazando con perturbar su paz y la de sus ovejas. 

Por eso, Stokes decidió trasladarse a Escocia en el año 2000, con intención de comenzar el nuevo milenio en pastos aún más verdes. Desde entonces, el granero permanece abandonado. Ahora sus únicos habitantes son las aves, entre las que destacan los búhos, quienes encontraron bastante acogedores los palomares construidos por Stokes.

Sin su pastor guardando sus muros, uno pensaría que después de 17 años este castillo se habría convertido en una ruina. Sin embargo, su estado de conservación es relativamente bueno, de acuerdo con las impresiones de aquellos que han estado allí recientemente.










Durante la época de cría, Colin solía dormir en una de las habitaciones del segundo piso, desde donde vigilaba atentamente a su querido rebaño. El excéntrico diseño no estaba planeado, y su constructor confesó a los medios británicos que “se dejó llevar”.

Colin cuenta que no planeó nada de antemano. A pesar de su modestia, el granero cuenta con algunos elementos artísticos en su interior, incluyendo varias vidrieras realizadas por el propio Colin, las cuales representan las 4 estaciones.

Esto nos da que pensar que detrás de este criador de ovejas se esconde un magnífico artista con un talento innato para la artesanía. ¿Tú que opinas?

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