La “covada”, o cómo el padre siente estar más embarazado que la madre del bebé

Publicado 30 marzo, 2021 por Sandra Morales
covada
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La covada es una costumbre antigua por la que la madre le cede la cama al padre después del parto, para que este se ocupe del bebé. Uno de sus objetivos principales es reafirmar el papel o la legitimidad del padre.

Esta costumbre surgió en el tránsito de las primitivas sociedades matriarcales a las patriarcales. Así lo explica Johann Jakob Bachofen, autor de la primera monografía sobre el matriarcado: “Los hombres trataron de conquistar el poder, que por razones religiosas (culto a las deidades femeninas), estaba en manos femeninas. Para ello fingían ser mujeres, y de ahí nace la costumbre de la covada”.

Más adelante, esta práctica se empezó a realizar en algunos pueblos de Nueva Guinea y de América del Sur. También se localizaron casos en pueblos del norte de España, como en Cantabria, Asturias, y País Vasco, donde el padre permanecía en la cama y fingía los dolores del parto, mientras que la madre realizaba tareas domésticas o labraba el campo.

Pero, exactamente, ¿por qué motivo los hombres fingían estos síntomas?

A lo largo de la historia, este rito ha adquirido diversas interpretaciones. La web Antiquitatem, un blog dedicado a la historia antigua, determina que la interpretación hasta ahora más admitida es la del antropólogo Johann Jackob Bachofen, que aclara la covada como «un reconocimiento público y expreso de la paternidad, del papel que juega el padre y del nuevo ser como hijo suyo. Con estos ritos se estaría negando, pues, el matriarcado».

Asimismo, un estudio afirma que la covada podría representar un principio evolutivo para la destrucción de la sociedad matriarcal. De hecho, existe una costumbre ancestral en Gran Canaria llamada Zorrocloco en la que hace referencia a la actitud del hombre después del parto. Este «se aprovechaba de las ventajas que se le daban a la mujer (caldo de gallina, vino dulce. . . ), y por extensión, sirve para adjetivar al individuo listillo y aprovechado, al hombre astuto y observador, cachazudo, zorro, taimado, etc.».

La covada sigue existiendo en la actualidad, a su manera

Seguro que conoces casos de hombres que dicen sentir los dolores de su mujer cuando está embaraza. A esto se le conoce como “síndrome de la covada”, que se manifiesta cuando los hombres se asocian con los problemas físicos y psicológicos de las futuras madres.

hombre con dolor

Según la clínica Mayo Clinic, el síndrome de la covada suele aparecer durante el primer y el tercer trimestre del embarazo. Los síntomas físicos más comunes son “náuseas, acidez, dolor abdominal, hinchazón, cambios en el apetito, problemas respiratorios, dolores de muelas, calambres en las piernas, dolores de espalda e irritaciones urinarias o genitales”. Además, los síntomas psicológicos son “cambios en los hábitos de sueño, ansiedad, depresión, disminución de la libido e inquietud”.

¿A qué se debe el síndrome de la covada?

Al tratarse de un fenómeno complejo, y que cada caso es único, no se determina una causa en concreto que aclare el porqué de este síndrome. No obstante, existen algunas teorías.

Conforme explica el centro de psicología Avance Psicólogos: “desde la psicología evolucionista se plantea la hipótesis de que el síndrome de la covada es el fruto de un mecanismo de adaptación por selección natural. En concreto, se han observado indicios de que la regulación hormonal de los hombres tiende a coordinarse con la de sus parejas cuando estas están embarazadas; de este modo, ambos prestan especial atención al proceso de desarrollo del bebé y eso facilita que nazca sano”.

pareja con zapatos de bebe

 

Lo que sí tenemos claro es que, durante el embarazo, ambos padres mantienen una fuerte conexión emocional y están ahí el uno para el otro. ¡El embarazo es cosa de dos!

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