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La emocionante reacción de un mono capuchino al ver a su cuidador después de un año

Los humanos somo muy dados a sorprendernos cuando los animales muestran signos de sentir emociones, un síntoma que refleja la sesgada imagen que tenemos de las capacidades sensitivas en otras especies.

Aún hoy, son muchos quienes piensan que los animales se mueven e interactúan entre sí de forma casi mecánica, guiados por instintos básicos; sin embargo, cada vez más estudiosos hablan de las evidencias que existen sobre la empatía y la conciencia animal.

Negar los sentimientos animales muestra una marcada perspectiva antropocéntrica, y además resulta una cómoda postura a la hora de aceptar las barbaridades que se cometen contra el reino animal -véanse la caza, la industria cárnica o el mundo del espectáculo-.

Aunque el debate ético es complejo, cada vez son más los que están de acuerdo con que el uso de animales como forma de entretenimiento, ya sea en espectáculos o actividades turísticas, no está justificado. Por eso, muchos se llevan las manos a la cabeza cuando ven imágenes como las que compartimos a continuación.

Grzegorz Greg Lecewicz

En ellas, un mono capuchino reacciona emotivamente ante el reencuentro con su cuidador, al que no ha visto desde hace un año. Este primate pertenece a una de las especies más inteligentes de su género, los llamados monos del nuevo mundo, que son capaces de utilizar herramientas para hacer su día a día más fácil y han demostrado tener sentido de la equidad.

Quienes conocen la naturaleza de estos monos poco se sorprenden de la reacción del animal del vídeo, un ejemplar que pertenece a una compañía circense y ha vivido siempre dependiente de los humanos. La relación forjada con su cuidador es como la que podría haber establecido con cualquier otro miembro de su grupo, pues se trata de animales sociales que viven en comunidades de hasta 40 individuos.

Lo sorprendente es que conociendo la naturaleza de estos monos, aún haya quien se atreva a mantenerlos en cautividad y los entrene para satisfacer las necesidades de entretenimiento de un público ignorante. No es en absoluto raro que los monos capuchinos creen vínculos emocionales y guarden en su memoria a los miembros importantes de su comunidad. Por eso, estas imágenes pueden parecer más tristes que asombrosas para quienes aceptan que los animales son seres sintientes con emociones no tan distintas a las humanas. ¿De verdad merece la pena el espectáculo?

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