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La foto del hombre sirio repartiendo comida en Berlín que ya han visto más de 3 millones de personas

Alguien me dijo una vez que “generalizar es siempre equivocarse”, y no puedo estar más de acuerdo. Y es que es curioso que nadie generalice para bien, sino que solo se haga para denigrar y desconfiar de la gente.

Tras escuchar durante estas últimas semanas cientos de comentarios llenos de odio hacia los refugiados sirios, hoy quería compartir una noticia que bien podría servir a las personas con prejuicios.

Os presento a Alex Assali, un hombre sirio que tuvo que huir a toda prisa de su país en 2007 tras publicar en internet unos mensajes críticos sobre la gestión de presidente Bashar al-Assad. Amenazado de muerte por sus palabras, Assali fue dando tumbos por Libia durante 6 años, hasta poder asentarse como refugiado en Alemania en 2014.

Hoy reparte lo poco que tiene entre las personas sin hogar que viven en Berlín, para corresponder de esta forma la hospitalidad que Alemania tiene con él y con su pueblo.

sirio refugiado comida

Como bien sabréis a estas alturas, las cosas no mejoraron en Siria, y un éxodo masivo de compatriotas comenzaron a huir de la guerra y el horror para refugiarse en Europa.

Así pues, Assali se sintió profundamente conmovido por el esfuerzo que realiza el pueblo alemán para ayudar y acoger a los suyos. Decidido a corresponder de alguna forma y retornar su buena suerte, decidió aliviar el sufrimiento de otros alemanes.

Desde el pasado mes de Agosto, Assali reparte todos los sábados más de 100 comidas calientes en la estación de Alexanderplatz, algo que paga de su propio bolsillo.

Un gesto, que fue compartido en Imgur por un conocido que vio a Assali en pleno reparto.

mensaje sirio

¡Ese es Alex! Un gran saludo para él en esta mañana. Este hombre me ha impresionado profundamente! Y su historia no es fácil…

Tras 2.8 millones de visitas, Bü tuvo que contar la historia de Assali.

“Realmente lo ha perdido todo. Tuvo que dejar a su familia en Siria porque la gente quería matarlo. A pesar de que no tiene mucho, va por la calle y lo distribuye entre las personas sin hogar”

Aquí tenéis una historia de tantas. Un gesto amable, desinteresado y bondadoso que se lleva a cabo de forma regular en el corazón de Berlín.

Ahora sí generaliza, comparte, habla de la magnífica solidaridad del ser humano, y aprovecha para hacer algo positivo por la gente que te rodea.

Si gastáramos la mitad de tiempo que dedicamos a sembrar el odio, en contar las cosas buenas que hace el ser humano, tal vez el mundo sería un lugar mejor.

Fuente: Mashable.com

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