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Las 8 causas más comunes que provocan dolor en los senos

La mayoría de las mujeres, de todas las edades, confirman haber sentido o sentir dolor de pecho. Esto se conoce también como mastalgia y puede darse tanto antes como después de la menopausia.

Sin embargo, el dolor de pecho es más común en mujeres que menstrúan, sobre todo cuando son más jóvenes. El porcentaje de quienes padecen esta molestia llega al 70% de las mujeres, pero solo un 15% necesita tratamiento médico.

El grado de dolor, así como dónde se sitúa, puede variar. Puede darse en ambos senos, solo uno de ellos o incluso en la axila.

Además, la severidad puede ir de leve a grave y cambia tanto como lo que se siente. Por ejemplo, puede ser un sentimiento parecido a una quemazón o algo más cercano a la opresión en el tejido mamario.

En cualquier caso, estas son algunas de las razones que podrían provocar dolor en los senos. Recuerda que, si sufres molestias, debes visitar al médico para que realice una valoración profesional.

Quistes mamarios

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Los pechos cambian según forma y tamaño, y dependiendo de eso algunos pueden sufrir más riesgo que otros a sentir dolores. Una de estas afecciones son los quistes mamarios. Que no son otra cosa que sacos llenos de líquido y que pueden o no causar dolor. Estos quistes, generalmente, se agrandan durante el ciclo menstrual y desaparecen una vez que se alcanza la menopausia.

Medicamentos

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Algunos medicamentos pueden contribuir a la aparición de dolor de pecho, como los tratamientos de infertilidad, la píldora anticonceptiva o los antidepresivos, entre otros. Las personas que estén bajo medicación y sientan dolor en el pecho habrían de consultar con su médico para despejar dudas.

Cirugía de mama

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Someterse a una cirugía de mama puede generar dolor también. Y es que la formación de tejido cicatrizal puede dar lugar a dolor en los senos.

Costocondritis

La costocondritis es un tipo de artritis y se produce donde las costillas y el esternón se unen. Aunque esta condición no está relacionada con el pecho, el dolor causado se puede llegar a confundir.

Los cambios fibroquísticos en las mamas

Las mujeres premenopáusicas y quienes están en tratamiento con terapia hormonal después de la menopausia pueden desarrollar bultos o experimentar la hinchazón de los pechos por acumulación de líquidos Esta condición inofensiva se conoce como cambios fibroquísticos y también produce cierta molestia.

Mastitis

La mastitis es una infección dolorosa de la mama. Es más común en mujeres que dan el pecho, puesto que es debido a que un conducto de leche se obstruye. Sin embargo, no solo se produce en mujeres que están dando el pecho. Fiebre, cansancio y dolores son los síntomas más claros de la mastitis pero además pueden darse también cambios en los senos, como enrojecimiento o hinchazón.

Un sujetador

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Sentir dolor de pecho puede ser causado también por un sujetador que no nos va bien. A veces, se usan sujetadores demasiado apretados o muy sueltos, dejando los pechos sujetos de manera incorrecta. La falta de apoyo adecuado puede conducir a dolor de pecho.

Cáncer de mama

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La mayoría de los cánceres de mama no provocan dolor. Aunque el cáncer de mama inflamatorio y algunos tumores pueden dar lugar a molestias en las mamas.

Recuerda que si sientes este tipo de molestias debes acudir al médico inmediatamente para descartar problemas de gravedad.

Fuente: Medical News Today

Y para el dolor de codo, hombro o cuello, te puede venir muy bien esta técnica milenaria:

El dolor de codo, hombro o cuello suele ser bastante común en aquellas personas que trabajan frente a un ordenador. Bien, ¿sabíais que muchas veces el foco del dolor puede venir de vuestra mano?

Y es que, según Jill Miller, entrenadora de yoga y autora de The Roll Model, la tensión acumulada en la mano podría trasladarse en forma de dolor al cuello o al hombro.

Miller asegura que podemos paliar dicho dolor realizando una serie de ejercicios con una simple pelota de goma. Con ella, lograremos eliminar la tensión acumulada en la mano, que podría estar, sin saberlo, afectando a otras zonas de nuestro brazo y cuello.

El truco está en ejercer presión con la pelota de diversas formas. En el siguiente vídeo, Miller nos explica, con todo lujo de detalles, la rutina de ejercicios que debemos seguir para empezar a notar mejoría.

No te olvides de contarnos cómo te han ido los ejercicios y  si has notado alguna mejora.

Original: OWN

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