El pasado 7 de octubre, el investigador neerlandés Fred Woudhuizen y el geoarqueólogo suizo Eberhard Zangger anunciaban que habían conseguido descifrar una inscripción grabada en una losa de piedra de hace más de 3.300. Dicho mensaje, escrito en lengua luvita, habla del surgimiento de un poderoso reino llamado Mira, que formó parte de la confederación denominada pueblos del mar.

Woudhuizen, lingüista independiente con sede en Ámsterdam, ha trabajado conjuntamente con otros investigadores para descifrar el texto, 139 años después de su descubrimiento.

¿De qué habla la inscripción?

Según la inscripción, Mira controló a Troya, ambas situadas en el territorio de la actual Turquía. La piedra relata el ascenso del rey Kupantakuruntas al trono de Mira tras la muerte de su padre, el rey Mashuittas, del control que ejerció sobre Troya, no como monarca, sino más bien como una especie guardián.

También describe cómo el príncipe troyano Muksus, inspirado por los gobernadores de Mira, logró conquistar mediante una expedición naval la antigua localidad de Ashkelon, que hoy ubicaríamos en Israel, donde construyó una fortaleza.

Ruinas del anfiteatro en la antigua ciudad de Troya, Turquía.

La inscripción está escrita en el antiguo idioma luvita, que en la antigüedad se habló en el oeste de la península de Anatolia. De ser auténtica, la inscripción arroja luz sobre el período en que la confederación a la que los investigadores se refieren como pueblos del mar acabó con varias civilizaciones en Oriente Medio. Aparentemente, el reino de Mira formaba parte de esta confederación ya que participó en sus campañas militares.

¿Quiénes eran los Pueblos del Mar?

Los Pueblos del Mar eran una misteriosa confederación marinera que atacó el antiguo Egipto y otras regiones del Mediterráneo Oriental durante la última Edad de Bronce, entre el 1.200 y 900 a.C. El concepto salió a la luz en el siglo XIX, y rápidamente se convirtió en uno de los capítulos más famosos de la historia egipcia.

El origen del grupo es incierto, pues la comunidad no se pone de acuerdo de si fue en Anatolia occidental, en las islas mediterráneas o en la Europa meridional.

Aunque las inscripciones arqueológicas no describen una migración, se cree que navegaron por el Mediterráneo oriental y que invadieron Anatolia, Siria, Chipre y Egipto, entre otros lugares, antes del final de la Edad de Bronce.

Pero, ¿qué dice la comunidad de expertos sobre la veracidad de la inscripción?

El friso de piedra caliza de 35 cm de altura que contenía la inscripción original fue encontrado en 1878 en el pueblo de Beyköy, a unos 34 kilómetros al norte de Afyonkarahisar, en la moderna Turquía. 

Varios eruditos han planteado la preocupación de que las inscripciones podrían ser falsas, y eso es porque Woudhuizen no ha tuvo acceso a la piedra original, ya que fue destruida en el siglo XIX, sino a una copia que se encontró entre los archivos del famoso arqueólogo británico James Mellaart, fallecido hace unos años. 

Según observaciones del propio Mellaart, la inscripción fue copiada por un arqueólogo en el año 1878 en Turquía, donde fue hallado el friso original que contenía la inscripción. 

Los expertos que han descifrado el texto, ante la idea de que pudiera ser falso, han afirmado que sería “extremadamente difícil, si no imposible” para alguien crear una falsificación tan larga y complejaEsto se debe a que solo un puñado de personas en todo el mundo pueden leer el antiguo lenguaje luvita en el que está escrito.

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Fuentes consultadas:
http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-4963386/3-200-year-old-slab-tells-Trojan-prince-Sea-People.html