Un día te casas, sin amor, con afecto, quizá porque tienes que arreglar cosas, situaciones, por un hijo, por una estabilidad…conoces los defectos de esa persona pero lo haces igualmente porque siendo religiosa, cuentas con la ayuda de Dios, porque quieres comulgar y recibirlo. Piensas que tu vida no cambiará nunca…tienes ya una edad, un trabajo que no te da para vivir y es muy difícil encontrar trabajos ahora…así que te casas, porqué no?. Y todo fila mas mal que bien, pero es lo que hay, hasta que no encuentras a una persona que te cambia todo tu universo, ves que hay gente con la que se puede hablar, divertir…te da alegría y una fuerza y una fuerza con la que intentas cambiar tu vida, renuevas el carnet, compras un cochecito de segunda mano, buscas trabajo, quieres vivir, salir, divertirte, ser FELIZ. Todo esto en sólo un fin de semana. A este punto te das cuenta de que estás enamorada, le mandas un whatsapp y otro, te contesta y estas feliz…pero luego no te habla más, dejas de verlo, te das cuenta de que tu para él no eres nadie y comienza el dolor, el sufrimiento, los lloros, las noches sin dormir…A tu marido que ya no lo soportabas, lo soportas menos, solo quieres encontrar un trabajo para criar a tu hijo,(que no es suyo) y largarte, hacer tu vida. Ya solo te preguntas…cuando saldrás de mi mente y de mi corazón?

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