¿Son los niños de antes más duros que los de ahora? La «divertida» historia de un «superviviente» ruso en un foro

Publicado 24 febrero, 2021 por Sandra Morales
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¿Crees que los niños de hoy en día son más débiles y menos intrépidos que antes? Tal vez, debido a las nuevas tecnologías, los pequeños y adolescentes salgan menos a jugar y a vivir aventuras y se queden sentados jugando al ordenador o mirando la Tablet o el teléfono móvil.

Hoy te contamos la historia real de unos niños rusos -contada por uno de sus protagonistas en Pikabu, una red social rusa- que decidieron bajar una pendiente de una montaña sin conocer verdaderamente sus riesgos. ¿Acabarán todos bien?

Era una noche cualquiera de finales de los años 80

Esta es la historia de tres niños de aproximadamente unos 10 años. Su pasatiempo favorito era caminar por el pueblo y explorar el campo que lo rodeaba. Una noche en la que había nevado iban caminando por una montaña, pero no una montaña cualquiera: tenía un desnivel de treinta metros de altura.

Pero este detalle parecía no importarles en ese momento: querían bajarla como fuera. De repente, uno de ellos encontró entre la nieve una pieza curvada que pertenecía a algún coche o furgoneta abandonada. Les costó un poco, pero al final la cogieron entre los tres.

Vieron la forma que tenía y pensaron que la podían usar como si fuera un trineo. ¿Qué podían perder? ¡Seguro que sería divertido!

Se pusieron encima, se agarraron y comenzaron a descender por la pendiente, a toda velocidad. Los primeros segundos fueron geniales.

Un desenlace un tanto diferente

Pero conforme bajaron, algo salió mal. Hubo una especie de bache y cayeron todos de esta especie de transporte. Uno de ellos se desmayó por el golpe y cuando se despertó vio a sus otros dos amigos tirados en el suelo, debajo de la pieza del coche.

Por suerte, todos se encontraban bien, dentro de lo cabe. Salieron de la montaña con moratones, magulladuras y quejándose por el golpe. Sin embargo, regresaron a sus casas comprendiendo la lección: no volverían a esa pendiente ni bajarían alguna otra igual.

Y, por supuesto, ¡no les contaron nada a sus padres de todo lo que sucedió! Sería una historia que quedaría entre los tres amigos, y que nunca jamás olvidarán.

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