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Puede que parezca una locura, pero los cristales de patata son una de las mejores cosas que probarás

De todas los aperitivos originales y creativos que os hemos enseñado a preparar, puede que el más pintoresco -pero a la vez el más llamativo-, sea lo que venimos a mostraros hoy. Se trata, nada más y nada menos, de cristales de patata.

Visualmente estamos ante un snack de diseño con el que dejar a tus invitados asombrados. Por eso, hoy te enseñaremos paso a paso cómo preparar estas deliciosas patatas, así que toma nota de los ingredientes que vas a necesitar:

Ingredientes

  • 8 patatas yukon gold
  • Sal de kosher
  • 1/2 taza aceite de oliva
  • Aceite vegetal
  • 4 tazas de agua
  • 4 cucharadas de fécula de patata
  • Romero (opcional)
  • Papel de horno
  • Un bote con dosificador (como los que se usan para envasar el ketchup)

Preparación:

Primero precalienta el horno a 190º C y pasa a lavar las patatas con agua fría

Después sécalas con un trozo de papel de cocina

Haz un corte longitudinal de 1 cm de espesor en cada patata

Colócalas en un bol y rocíalas con aceite de oliva

Espolvoréales sal generosamente










Revuelve para que todas las patatas queden igualmente impregnadas de la mezcla de sal y aceite

Dispón las patatas en la bandeja del horno e introdúcela dentro durante 25 min

Mientras las patatas se hornean, echa 4 tazas de agua en un cazo y caliéntala hasta el momento justo antes de que rompa a hervir

Coloca las patatas horneadas en un bol y vierte el agua sobre ellas. ¡Cuidado, no te quemes!

Cubre las patatas con una tapa y deja que reposen durante 2 horas

Transcurrido el tiempo, coloca las patatas en un plato aparte. No tires el agua, pues la vas a necesitar. Cuélala con un colador de malla fina

Enfría el caldo de las patatas durante toda la noche en un recipiente hermético

Al día siguiente vierte el caldo en una olla a fuego medio alto y agrégale las cuatro cucharadas de fécula de patata. Con esto crearemos una especie de pasta gelatinosa de patata

Ten en cuenta que el almidón se pegará a la parte inferior un poco…

Remueve constantemente la mezcla para asegurarte de que mantiene una consistencia uniforme

Cuando se haya convertido en una especie de gel, ya podemos retirarla del fuego. Precalienta el horno a 60ºC

Vierte el gel de patata en el frasco de ketchup vacío y haz esto en una bandeja de horno. Intenta que tengan forma de patata y que cada una de las piezas sea gruesa, pues luego menguarán bastante

Mete las patatas fritas en el horno durante 8 o 10 horas, e incluso toda la noche. Asegurarse de que estén completamente secas es esencial

¿Veis lo delgadas que se vuelven después de haber pasado por el horno?

Ahora vierte el aceite vegetal en una sartén profunda o en un wok. Es el momento de freír las patatas

No uséis una freidora, a menos que esta tenga una temperatura extremadamente baja. De lo contrario, las patatas podrían quemarse

Calienta el aceite a una temperatura baja o media-baja

Con unas pinzas, sumerge en el aceite una o dos patatas. Son muy delicadas, pero tranquilos porque las pinzas deberían ser capaces de hacer su labor

Ahora repite el proceso con el resto de patatas. Según toquen el aceite, te darás cuenta de que su textura empieza a verse cristalina

Sabrás que están listas cuando se empiecen a volver de color dorado o ámbar

Una vez fritas, colócalas en una toalla de papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y espolvoréales un poco de sal y hierbas al gusto

¡Y eso es todo! Puede que parezca muy laborioso, pero creedme cuando os digo que merecen la pena 😉

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