“La puerta del infierno” no es natural, lleva ardiendo 50 años por un error humano

Publicado 8 enero, 2021 por Sandra Morales
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En mitad del desierto de Karakum, en Turkmenistán, se encuentra un cráter enorme que arde noche y día. Es popularmente conocido como «la puerta del infierno» o el cráter Darvaza y a continuación sabrás cómo se originó y por qué se le conoce con ese nombre.

Todo comenzó en 1971, cuando Turkmenistán formaba parte de la Unión Soviética y los ingenieros soviéticos trataban de encontrar campos petroleros en el desierto. Lo que al principio parecía una futura explotación petrolífera, resultó ser otra cosa. Esa otra cosa era, nada más y nada menos, que una bolsa gigantesca de gas natural.

¿Cómo se formó el cráter Darvaza?

La plataforma de perforación que se instaló en el lugar, al no poder ser soportada por el terreno, pronto colapsó. De esa manera se formó este enorme cráter de 70 metros de ancho y 20 de profundidad. Esta gran cavidad llamada cráter Darvaza pronto supuso un problema para los científicos, puesto que tuvo un efecto dominó: provocó la apertura de otros cráteres, además de que el gas se estaba escapando con rapidez.

En el siguiente vídeo puedes ver a vista de pájaro este enorme agujero en mitad del desierto. También se pueden apreciar los cráteres cercanos que se originaron como el efecto dominó. El vídeo está grabado con un potente dron con calidad de grabación en 4K.

El problema se hacía aún más preocupante: como el gas natural está altamente compuesto por metano (el cual absorbe el oxígeno), a los científicos les preocupaba las vidas de las personas que habitaban cerca de la zona (en el pueblo cercano de Derweze), además de la vida silvestre. Cabe mencionar que no mucho después del colapso de la plataforma, los animales que vivían por el lugar empezaron a morir.

Una solución equivocada

En este momento, los científicos decidieron entrar en acción y tomar medidas que solucionaran aquella situación. O por lo menos lo intentaron. Decidieron quemar el gas, lo cual esperaban que durara algunas semanas. Sin embargo, se equivocaban: las llamas han estado ardiendo desde entonces, durante más de 50 años.

Hoy en día, no saben con exactitud cuánto gas natural queda ahí para alimentar al fuego. Ahora, este cráter atrae a cientos de turistas curiosos que acuden allí para disfrutar de un fenómeno único. La luz naranja que irradia el fuego provoca una sensación cinematográfica, como de estar dentro de una película.

Hace algo más de una década, el presidente de Turkmenistán, Gurbanguly Berdimuhamedow, visitó la zona y dijo que ese lugar debía cerrarse. Sin embargo, en 2013 declaró reserva natural esa parte del desierto. Las Puertas del Infierno aún arden con intensidad y por la noche la luz que genera puede verse a kilómetros de distancia.

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