Al referirnos a alguien o incluso a nosotros mismos, cuando queremos describir cómo es una persona, cómo se comporta y su forma de ser, hablamos de “personalidad”.

¿Qué es la Personalidad?

Son rasgos, tendencias, patrones de pensar y relacionarse de una persona, los cuales persisten, se mantienen en el tiempo. La persona se comporta o responde a los otros y entorno de una forma más o menos consistente.

Es nuestra forma única y diferente de desenvolvernos en el mundo. Influye el aprendizaje, ambiente, educación, nuestra forma de interpretar el mundo y las habilidades que utilizamos en éste y con las personas que nos rodean. Interacción entre lo que viene de nacimiento o innato y lo aprendido.

Diferencia con Trastorno de Personalidad:

Los rasgos de personalidad pasan a ser un trastorno de personalidad, cuando son inflexibles, muy rígidos, resistentes al cambio, desadaptativos y causan deterioro y malestar significativo en la persona que lo padece.

Suelen formarse y asentarse en la adolescencia. Están muy asentados y son difíciles de cambiar, porque siempre esa persona ha pensado o se ha relacionado con el entorno y el resto de personas de esa manera. Son rasgos que para la persona son normales, siempre se ha comportado de esa forma.

Trastorno límite de Personalidad, algunos rasgos:

Le incluiríamos dentro del grupo de trastornos de personalidad con conducta más dramática e impulsiva.

Los rasgos que más llamarían nuestra atención para poder identificarlo, serían especialmente los relacionados con la intensidad de sus reacciones emocionales; afecto, ira, enfado, depresión, etc. Pasan de un estado a otro con gran facilidad, existe una inestabilidad en su estado de ánimo. Miedo al abandono (aunque siempre están luchando entre la dependencia y la autonomía, con dificultades para decidir cómo quieren estar) e impulsividad, la cual normalmente tiene consecuencias dañinas para sí mismos (por ejemplo en el plano sexual, de gastos, abuso de sustancia, etc).

Destacar lo primordial que es en estas personas el “pensamiento dicotómico”, es decir, el blanco o negro (ausencia de grises o punto medio). Evalúan todo de forma “extrema”, por lo que les lleva a su vez a expresimentar emociones también “extremas”, de ahí la intensidad en sus reacciones, pasan del amor al odio en un momento.

Es un trastorno con gran variedad de síntomas y fuerte componente emocional.

¿Cómo podemos ayudarle?

· Comenzaremos por conocer a la persona, cada uno de nosotros somos únicos, independientemente de la “clasificación” en cuanto a “trastornos” con la que se nos etiquete en la sociedad.

· Importante trabajar con las emociones, el control de las mismas, los pensamientos, especialmente el pensamiento dicotómico que tanto influye en este trastorno de personalidad y con ello también reducir la impulsividad en su comportamiento.

Todo ello hará que la persona compruebe que algunos de sus rasgos son ahora más adaptativos que antes. Sobre todo es importante que se sienta bien consigo misma, reduciendo el sufrimiento que le podía causar esta problemática anteriormente.

Quizá cuando leías este artículo estabas pensando en una persona de tu entorno que crees, hemos descrito aquí y piensas que necesita ayuda o quizá te has visto [email protected] en alguna de estas características. Si te sientes [email protected] y crees que estas sufriendo sin sentido, podemos ayudarte con Terapia para adultos en Más Que Palabras Psicología.

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