Cuando tenemos nuestro primer hijo todo es maravilloso, pues es nuevo y nos llega de felicidad. Solemos tener tiempo para prepararnos tanto física como psicológicamente, podemos planificarnos, informarnos e ir gestionando nuestras emociones. Su llegada nos llega de alegría, centramos todas nuestras energías en el nuevo miembro de la familia.

Decidir que vamos a tener otro hijo es un momento muy importante puesto que supone un gran cambio en la familia, tendremos que dividir nuestra atención y fuerzas. Al igual que con el primer hijo, genera muchas emociones positivas pero también incertidumbre y nervios, pues sentimos que tenemos menos tiempo, incluso estamos más cansados porque ya estamos dedicándole todo nuestro tiempo a nuestro primer hijo.

Durante este proceso también nos preguntamos: ¿qué pasa con el que era el rey o reina de la casa?

Es una época de cambios, tanto psicólogicos y físicos en la mamá como en la organización del tiempo, en las tareas que queremos realizar antes de que llegue el nuevo bebe.

Por mucho que planifiquemos y queremos adelantarle a nuestros peque que va a tener un [email protected] hasta que no llega ese momento, no podemos ser conscientes de todo lo que ha cambiado.

Os recomendamos algunas cosas que podéis hacer para trabajar con el pequeño:

Hablar con él sobre quién es el bebé, que es lo que le sucede a mamá y porque estará en casa. Los niños muy pequeños no terminarán de entender que es lo que pasa pero si se darán cuenta que en la casa están cambiando algunas cosas.

• Podemos enseñarle fotografías de cuando era pequeñ@ para que vea la diferencia, preguntarle nombres que le gustan para el bebé.

• Es muy útil visitar a familiares o amigos que tengan bebés, podremos enseñarles cómo son realmente y ver cómo reaccionan para así ir adelantando los cambios que van a suceder.

• Una vez que nazca el bebé, buscar momentos en los que uno de los padres esté solo con él pues aunque el bebé necesita más cuidados, así evitaremos que se sienta desplazado.

Dejarlo jugar y que esté tiempo con su [email protected] para que sienta que forma parte de su familia.

Darle su propio espacio para expresar lo que siente y piensa, quizás no lo exprese verbalmente porque sea pequeño pero si veremos que su comportamiento cambia con la llegada del bebé.

Como hemos dicho la clave es buscar momentos con nuestro hijo, algunos ratos se los dedicaremos sólo a él y otros estaremos todos los miembros de la familia para así normalizar la nueva situación. 

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