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¿Sabías que los macacos intentan (y consiguen) tener relaciones sexuales con los ciervos?

Un reciente estudio publicado ha mostrado que algo raro ocurre en una isla de Japón. El pasado 11 de diciembre, científicos de la Universidad de Lethbridge, Canadá, publicaron los resultados de la observación de lo que parecen ser actos sexuales entre hembras jóvenes de macaco con ciervos Sika. Estos monos han sido observados montando ciervas en la isla de Mino. Los lugareños afirman haber visto este comportamiento al menos desde 2014. Mientras los reportes previos eran anecdóticos, esta vez han sido documentados por científicos.
De acuerdo al estudio, esta sería la primera relación documentada entre un simio no humano y una especie diferente en toda la historia. Noëlle Gunst, uno de los co-autores del estudio afirma que “esto podría demostrar que este comportamiento es sexual, y que durante su práctica las hembras de macaco obtienen una gratificación”.

El estudio se ha basado en la observación, la documentación y el estudio de hormonas proveniente de las heces de los primates. 258 de estas interacciones entre macacos y ciervos se han comparado por comportamientos homosexuales observados en esta especie anteriormente.

Basándose en estas observaciones, los investigadores han concluido que, efectivamente, se trata de actos sexuales basándose en el movimiento y la vocalización. Se han observado 14 parejas de macaco y ciervo. En cinco casos, las hembras de macaco han montado a la misma pareja cuadrúpeda en tres o más ocasiones en periodos de 10 minutos, haciendo los mismos ruidos que con parejas de la misma especie. En otros casos, las hembras interrumpen a otras parejas de primate y ciervo.

Durante la mayor parte del tiempo, los ciervos se muestran indiferentes, aunque algunos intentan sacudirse a los simios de la espalda. En otros, simplemente continúan comiendo. Aunque las relaciones entre distintas especies son relativamente habituales (dándo lugar a híbridos), sí suelen darse entre animales anatómicamente parecidos. Debido a la enorme diferencia entre los macacos y los ciervos, es raro pensar que los primates confundirían a estos animales con una pareja similar.
“La interacción sexual entre especies no cercanas es realmente difícil de observar”, señala Cédric Sueur, que publicó un estudio previo dedicado a las relaciones entre macacos y ciervos. Los científicos dan dos posibles razones de este comportamiento: Por un lado, puede ser una manera de que los individuos jóvenes puedan practicar sexo, o puede ser una alternativa, ya que en ocasiones son rechazadas por sus parejas. No está claro, sin embargo, por cuanto tiempo se ha estado dando este comportamiento en la isla de Minoo. Podría ser una peculiaridad que ha comenzado a darse recientemente. Observaciones futuras determinarán si se trata de un comportamiento de corta vida o, por el contrario, el inicio de un fenómeno cultural mantenido en el tiempo.

En este video podéis ver este peculiar comportamiento grabado por los autores del estudio.


Fuente: National Geographic

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