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Solo pesaba 10 kg y estaba a punto de morir, pero alguien decidió que eso no iba a suceder

Abandonar a una mascota en la calle es una de las cosas más ruines, horribles y despreciables que un ser humano puede hacerJamás podré comprender como una persona puede hacer esto y después dormir tan tan tranquila.

Desgraciadamente sucede más a menudo de lo que nos gustaría. Por suerte, la gente cada vez está más concienciada con este asunto y hay más y más voluntarios que ayudan a buscarles un nuevo hogar a estos pobres animales.

Esta es la historia de Frannie, un pastor alemán que ha sufrido más de lo que ningún animal debería sufrir en esta vida. Abandonada y al borde de la muerte esta es la historia de como fue rescatada al borde de la muerte.

Eric Holliday es un voluntario que colabora con la asociación Val’s Pals GSD and Large Par Rescue. Este grupo se dedica a rescatar, cuidar y buscarles un hogar a mascotas abandonadas. El 17 de Diciembre recibieron el aviso de que un perro se encontraba vagando por la zona de 5th Ward, en Houston. Eric fue a atender la llamada junto a su compañero Sam Arkey.

Cuando llegaron estuvieron un rato buscando por la zona. Al principio no vieron nada y casi se dan por vencidos. Justo cuando se iban a ir, Sam creyó ver algo entre un montón de ramas. Se acercaron y allí estaba Frannie. 

Normalmente cuando los voluntarios se acercan a un perro callejero hay que tomar ciertas precauciones para evitar que salga corriendo o que se sienta amenazado y pueda morder. Pero Frannie no hacía ademán de ninguna de las dos cosas. Simplemente se había rendido y estaba allí esperando su muerte.

Colocaron una correa alrededor de su delgado cuello. Eric cuenta que al retirar una hoja pegada a su hocico unas gotas de sangre brotaron. Ese día hacía mucho frío y si no la hubiesen encontrado, lo más probable es que las gélidas temperaturas de la noche hubieran acabado con ella.










Rapidamente la llevaron a la clínica veterinaria. La examinaron y pesaron. Con apenas 10 kg de peso, en un principio pensaron que tenía entre 6 y 9 meses de edad. Poco después, descubrieron que realmente tenía entre 2 y 3 años, que debería pesar 31 kg y que jamás habían visto un caso así.

Debido a la inanición se encontraba en un estado de anémico muy grave. Debían tener cuidado al alimentarla, ya que podría morir si comía mucho y muy rápido. Se le hicieron diversos análisis y se le inyectó suero para recuperarla. Cada 2 horas se le daba de comer aunque en pequeñas cantidades.

Frannie permaneció en observación y bajo cuidados intensivos. En cierto momento el personal de la clínica llego a pensar que no sobreviviría. Pero el 22 de Diciembre llegó y Frannie empezaba a recuperarse.

El 23 de diciembre fue trasladada a casa de Jill Whasburn. Esta muchacha es también colaboradora de la asociación de rescate y suele acoger animales en su casa para cuidarlos. Frannie permaneció allí durante una semana. Pasado este tiempo y con una notable mejoría, la perra fue llevada a otro hogar de acogida donde podría pasar más tiempo y la seguirían cuidando.

El 27 de febrero Frannie encontró su hogar definitivo. Fue adoptada por Jack y Jan Long. La pareja se ha encargado de que el animal tenga todo lo que necesite y sea feliz. Recientemente adoptaron otro perro rescatado. Ahora Frannie disfruta de un hogar perfecto junto a sus padres humanos y su hermano adoptivo.

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