Los trovants: las piedras que crecen y se reproducen en Rumanía

Publicado 30 junio, 2020 por Alberto Díaz - Pinto
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Sí, habéis leído bien; no se trata de un error en el titular. Jamás habríamos pensando dedicar un post a un tema como este, pero lo bonito de este mundo es que sigue sorprendiéndonos día tras día. Y más aún cuando la madre naturaleza está detrás del artificio.

Aunque cueste creerlo, las rocas que veremos hoy no son de gran valor, ni tienen una morfología del otro mundo. Sin embargo, esto no significa que no sean excepcionales. De hecho, fueron declaradas monumento por la UNESCO.

Lo malo es que si queréis verlas en persona tendréis que desplazaros hasta Rumanía, concretamente hasta la Reserva Natural «Museo de Trovants»; lo bueno es que si os quedáis con nosotros no tendréis que moveros de casa. Dicho esto, veamos cómo es posible que estas rocas se multipliquen y por qué son tan especiales como para que la UNESCO las incluyera en su lista:

¿Qué son los trovants?

Ubicadas en Rumanía, y más concretamente en la localidad de Costeti, los trovants son rocas que crecen y se multiplican. Están compuestas principalmente por un núcleo de piedra dura. El resto, es decir, la gran masa de roca que podemos ver, está formado por arena. Esta se concentra alrededor del núcleo, como si de una concha se tratara.

Estas singulares piedras nacieron a causa de terremotos acaecidos hace 6 millones de años. El depósito de arena que las recubre se creó tras la sedimentación sucesiva del material detrítico transportado por los ríos.

Los trovants solo se producen por acumulaciones de arena altamente porosa y depósitos de arenisca cementados por aguas ricas en carbonato de calcio. El término «Trovant» (turbulento, en español) fue acuñado e introducido por el naturalista Gh. M. Murgoci en su obra «El terciario en Oltenia«.

Los trovants pueden presentar forma de cilindro, nodular o esférica, pero siempre de formas suaves y sin bordes. Desarrollan estas formas inconsistentes a medida que crecen y se multiplican, debido principalmente a la secreción irregular de cemento. Estas formaciones pueden crecer desde unos pocos milímetros hasta 10 metros.

¿Cómo se multiplican los trovants?

Como hemos mencionado anteriormente, cualquier forma de agua rica en carbonato de calcio es esencial para formar un trovant. Por ello, ahí reside la clave para hacer que la roca crezca cuando llueve.

Después de una lluvia fuerte, los trovants absorben los minerales de la lluvia. Estos se combinan con los productos químicos ya presentes en la piedra, lo que posteriormente crea una reacción y presión en el interior. La presión espontánea hace que la roca crezca desde el centro hasta sus márgenes y se multiplique, con una tasa de deposición de unos 4-5 cm en 1.000 años.

Pero ahí no terminan sus peculiaridades

Además de lo que acabamos de ver, los trovants también pueden moverse de un lugar a otro. A parte de eso, también tienen extensiones similares a raíces y anillos de edad, visibles cuando se corta la piedra, aunque los científicos todavía no han encontrado una explicación de estas características únicas.

Así pues, con las características combinadas de una roca y una planta, es algo difícil categorizar a los trovants como seres vivos o inertes. Pero tanto si están vivas como si no, estas piedras que crecen son seguramente interesantes de ver y tocar.

Además de su uso popular como material de construcción para lápidas, los lugareños también las utilizan para fabricar recuerdos y souvenirs.

 

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Los trovants no solo se pueden ver en Rumania, sino que también están presentes en Rusia, en las estepas de Kazajstán o la República Checa, entre otros.

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