¿Tienes «Tsundoku»? La práctica japonesa de comprar más libros de los que te da tiempo a leer

Publicado 27 febrero, 2020 por Olivia Martin
tsundoku
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¿Eres un maestro de comprar libros, aunque sabes que es casi imposible que termines leyéndolos todos? Si es así, los japoneses, cómo no, ya tienen una palabra para describir tus acciones – manías: «Tsundoku».

Tsundoku, compuesto por Tsun que significa «acumular», y doku, que se asemeja o se utiliza como «leer». Es un término que hace referencia y se puede traducir popularmente como Bibliomanía, es decir, a la adquisición de todo tipo de materiales de lectura con la intención de crear una colección, pero dejando que se amontonen en casa sin leerlos.

Librería

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Este es un concepto japonés que describe la sensación de tener un hogar con libros apilados por el simple placer de verlos. Disfrutar husmeando horas en bibliotecas y librerías tiene un riesgo que, para muchos, es un auténtico placer. Terminar acumulando libros apilados o en las estanterías por encima de nuestras posibilidades, es, en definitiva, lo que define tsundoku.

A pesar de que a primera vista parece esta práctica solo la realizan personas sombrías que acuden a las librerías con ese afán de acumular lecturas que nunca harán. Es muy probable que la mayoría de los amantes de los libros cuenten con historias entre sus estantes de las cuáles desconozcan su final. Ya sea porque no les convence la trama, los desenlaces, o porque aun no les ha llegado el momento ideal en el que puedan terminarlas.

Expansión del concepto

Chica leyendo

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Al contrario de como muchos otros piensan este concepto no se usa actualmente de manera burlona y ya se ha expandido a los cinco continentes.

Al editor y coleccionista de libros estadounidense Edward Newton. Quien además es autor, editor y cuya colección de libros aumenta los 10,000 ejemplares, plantea que, aunque en muchos casos la lectura es imposible, tener una pila de libros produce tal éxtasis que anima a la compra de más.

La pregunta que nos hacemos ahora, considerando el futuro de los libros en la actualidad, donde existen tantos lectores electrónicos y tabletas que parecen significar la fatalidad de la página impresa. ¿Es posible que la nueva realidad moderna evite la acumulación de libros que pueden quedar eternamente sin leer?

No es imposible, pero será difícil erradicar esa vanguardia remanente que aun prefiere los libros reales que se pueden tener en las manos. A esos a los que les encanta el olor a nuevo o viejo, a imprenta, a historia; el peso y el cambio de páginas. A esos que prefieren voltear fácilmente algunas páginas para releer una oración que se ha quedado en su memoria.

Estantería de casa

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En los tiempos que corren es posible que disminuya la práctica del tsundoku debido a la conciencia creciente sobre los recursos. Pero para eso siempre estarán aquellos que prefieren dejar la moda rápida y la comida insostenible, por ejemplo, con tal de poder seguir participando en la compra, un tanto desmedida, de nuevos ejemplares.

Muchos consideran que no es un desperdicio y que algún día se enfrentarán a esa pila de historias aun por leer. Aseguran además que no hay mayor placer que estar rodeados de libros por esa sensación reconfortante que les aportan y por la tranquilidad de tener más conocimientos y entretenimientos a mano.

¿Y a ti, si no son los montones de libros, qué te produce tal éxtasis?

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