Nuestro cerebro es un máquina compleja que alberga aún muchos secretos sobre su funcionamiento. Apenas conocemos un atisbo de la inmensidad de su potencial, pero ya nos hemos encontrado con algunos fallos.

Que el cerebro sea extremadamente complejo no significa que sea perfecto. Simplemente está optimizado para la función que tiene que cumplir y eso incluye reservar sus recursos para lo realmente importante.

En alguna ocasión ya os hemos hablado, y demostrado, lo fácil que puede ser engañar a nuestro cerebro y a nuestros ojos. Hoy vamos a volver a hacerlo con la ayuda de 2 ilusiones ópticas de las que te dejan exclamando “¡No puede ser cierto!”.

La primera pertenece al japonés Koukichi Sugihara, un experto en engañar a nuestros ojos y bastante famoso en el mundo de las ilusiones ópticas.

ilusion optica de garaje de Koukichi sugihara

Como podéis ver en la foto, Koukichi ha creado un garaje para autos que, dependiendo de la perspectiva desde la cual se observe, es cóncavo o convexo. Esta ilusión fue una de las finalistas del concurso Illusion of the year del pasado año.

Por supuesto, si lo vemos en movimiento la cosa cambia y descubrimos que, sencillamente, es todo un hábil juego de líneas de fuga y perspectiva.

La siguiente propuesta está realizada por los chicos de Brussup. Inspirada en la ilusión óptica ganadora de la edición del 2010 en el concurso antes mencionado. Como si las bolas desafiasen directamente a la ley de la gravedad, parecen subir sin ninguna ayuda, por una serie de rampas claramente inclinadas.

Una vez vista la estructura en su totalidad, queda al descubierto que asistimos nuevamente a un uso de la perspectiva bastante ingenioso para engañarnos completamente.

Después de ver estas curiosas ilusiones, el refrán “De lo que veas, la mitad te creas” cobra aún más sentido.

Fuente: Naukas, Fogonazos

Publicado en Miscelánea